Trípoli acusa a EEUU de inacción y especulación con el petróleo libio

Ginebra, 24 feb (EFE).- El ministro libio de Exteriores, Mohamed Siala, afirmó hoy que ni Estados Unidos ni la comunidad internacional ayudan a su gobierno a reanudar la producción de petróleo, paralizada por los ataques del opositor Jalifa Hafter, debido a su baja cotización en el mercado internacional.

'En el pasado, la comunidad internacional y Estados Unidos intervinieron y los campos petrolíferos fueron abiertos en 24 horas, cuando había una alta demanda en el mercado internacional, pero nos asombra que no lo hagan ahora, a pesar de que son la única fuente de ingresos para Libia', señaló Siala en una rueda de prensa en Ginebra.

Siala opinó que en el momento actual, en el que factores como la epidemia de coronavirus están afectando a la economía mundial y reduciendo por ello la demanda de crudo, 'la comunidad internacional no necesita la producción libia, de un millón de barriles diarios, y por eso no interviene'.

El mariscal opositor Jalifa Hafter, que controla buena parte del territorio libio y que desde abril de 2019 tiene cercado al Gobierno internacionalmente reconocido, intenta tomar el control de la Compañía Nacional de Petróleo, único instrumento de financiación que le quedaba a su rival.

Ello mediante el cierre forzado de oleoductos, acción que ha limitado la operación en importantes pozos petrolíferos del país.

Siala reconoció hoy que más del 90 % de los ingresos del gobierno proceden del sector petrolero e insistió en que Estados Unidos y otras potencias 'tienen los medios' para asistir a Libia para que la producción se reanude.

'Deben ayudar a abrir los puertos y los campos petrolíferos para que podamos alimentar al pueblo libio. Sé que no quieren que los precios en el mercado caigan con un millón más de barriles, pero si ésa es la razón de no actuar, es inhumano', insistió el ministro.

El responsable de la diplomacia libia acompaña en Ginebra al presidente del Gobierno de Unidad Nacional, Fayez Al Serraj, apoyado política y financieramente por la UE, la ONU, Italia y Catar, y que recibe además apoyo militar de Turquía, quien intervino en la apertura de la primera sesión anual del Consejo de Derechos Humanos y también pidió desde ese podio mayor ayuda de la comunidad internacional a su país.

'Recordamos a la comunidad internacional su compromiso y responsabilidad ante este conflicto de poderes que vive Libia', subrayó Al Serraj, quien reclamó este apoyo exterior 'para lograr paz, seguridad y prosperidad en toda la región'.

Las declaraciones de los líderes libios se producen cuando las dos partes del conflicto intentan con dificultades celebrar un diálogo militar y político en Ginebra.

El ministro de Exteriores libio subrayó que para que el diálogo pueda producirse el Gobierno de Trípoli insiste en que las fuerzas de Hafter, que se encuentran a unos 17 kilómetros de la capital, abandonen su posición, pero que no se puede pedir lo mismo a las progubernamentales, que están posicionadas para defender a la población.

Sobre otras exigencias de Hafter, quien reclama a Trípoli que las tropas turcas que le asisten abandonen el país, Siala afirmó que 'la presencia turca responde a la necesidad de lograr un equilibrio', dada la frecuencia de los ataques de las fuerzas opositoras contra la capital.

A este respecto, el presidente libio acusó hoy a Hafter en el Consejo de Derechos Humanos de perpetrar en los últimos diez meses ataques indiscriminados contra la población civil e infraestructuras tales como aeropuertos, hospitales o escuelas.

'Muchos han perdido la vida, otros se han visto obligados a dejar su hogar, y muchos niños han quedado huérfanos por la acción perpetrada por el criminal de guerra Hafter', aseguró Al Serraj. EFE

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