Un libro refleja los cien años del PEN y la contribución del PEN catalán
Barcelona (España), 3 nov (EFE).- El libro 'PEN Internacional. Una historia ilustrada' recorre los cien años de historia de esta asociación mundial de escritores, así como la contribución que tuvo en su desarrollo el PEN catalán, que en 2022 conmemorará también su centenario.
Galaxia Gutenberg se encarga de la publicación del libro en castellano, para su difusión en España y Latinoamérica, y de la versión en catalán, que incluye un último capítulo con la trayectoria del PEN catalán, a cargo de la escritora eslovena Simona Skrabec, según explicó el editor Joan Tarrida.
Para Tarrida, el libro condensa 'la historia de la literatura en el último siglo a través de una asociación que vela por la libertad de expresión y la difusión de la literatura'.
El libro, que se dio a conocer este miércoles en Barcelona, ya fue presentado hace tres semanas en Múnich, hace quince días en Amberes, y próximamente tendrá presentaciones en Bruselas y en Nueva York, anunció el director general del PEN Internacional, Carles Torner.
Torner recordó que este proyecto surgió hace cuatro años cuando el PEN Internacional se planteó la importancia de llegar al centenario con una obra que reflejara las 'múltiples historias' a partir de las vidas de los escritores de diferentes culturas.
Por ello, en esa obra emerge 'la importancia que han tenido en esos cien años los escritores como actores de la internacionalidad, incluso antes que la ONU o la Unesco, así como su contribución después de la Segunda Guerra Mundial a la defensa de la libertad de expresión'.
Para las diferentes publicaciones en nueve lenguas, incluidas las tres de trabajo (inglés, francés y español), el PEN firmó un acuerdo con una alianza de ochenta editores de todo el mundo, casi todos dedicados al libro ilustrado, desde el cómic al libro de arte.
En el volumen se incluyen más de 500 documentos, fotografías, cartas, carteles y mapas, procedentes de 96 centros PEN de todo el mundo que narran la historia del PEN desde su fundación en 1921 en Londres.
Una imagen muestra la distribución de las mesas del primer Congreso Internacional celebrado en Londres en mayo de 1923, en el que había dos dedicadas a la representación española, 'Barcelona' y 'Madrid', y en el que participaron autores como Ramón Pérez de Ayala, H.G. Wells o el filólogo catalán Pompeu Fabra.
La presencia del PEN español ha sido intermitente a lo largo del tiempo, apunta Torner, hasta que dejó de existir en 2017, 'aunque la voluntad es reactivarlo por la importancia que tiene para el mundo latinoamericano'.
Un capítulo está dedicado a los escritores exiliados, con ejemplos paradigmáticos como Stefan Zweig, los escritores cubanos, tibetanos, el iraní Faraj Sarkoohi o Yirgalem Fisseha Mebrahtu.
También recorre el apoyo del PEN a escritores encarcelados como Musine Kikalari, Wole Soyinka, Iannis Ritsos o Anna Politkóvskaia, una crónica negra que comenzó con los primeros cuatro autores en prisión a los que el PEN defendió: el haitiano Jacques Roumain, el poeta español Federico García Lorca y los alemanes Arthur Koestler y Ludwig Renn.
Un capítulo está dedicado a las mujeres escritoras, una concienciación que nació en 1986 cuando las escritoras protestaron en el 48º Congreso Internacional del PEN en Nueva York, en el que no había ninguna mujer.
Según Skrabec, una de las aportaciones más recientes del PEN catalán es la colección de carteles encargados cada año a artistas de renombre con motivo del día internacional del escritor perseguido, una tradición que comenzó con una obra de Antoni Tàpies, que está en la portada de la versión genérica en inglés, español y francés.
El resto de ediciones se nutre de esos fondos artísticos, en el que hay obras de Joan Fontcuberta, Frederic Amat, Perejaume, Jaume Plensa (utilizada en la edición catalana), Francesc Torres, Eulàlia Valldosera o Narcís Comadira. EFE.
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