Juezas describen la opulencia de Adán Cáceres y otros generales condenados por corrupción
Afirmaron que “la posesión y la propiedad de tantos bienes” del mayor general del Ejército y de los otros oficiales en un “claro esquema de lavado de activos” justifican la sentencia que emitieron
El Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional argumentó que “la posesión y la propiedad de tantos bienes muebles e inmuebles” por parte del mayor general del Ejército Adán Cáceres Silvestre, principal acusado del grupo de altos oficiales militares condenados este martes, “en un claro esquema de lavado de activos”, justifica la sentencia a 20 años de prisión que se le impuso.
Luego de una larga descripción de las pruebas materiales, periciales y testimoniales que confirmaron la compra de fincas y apartamentos por Cáceres, la presidenta del tribunal, Esmirna Gisselle Méndez, aclaró, incluso que entre los bienes mencionados no figuran la totalidad que adquirió el militar durante ocho años de gestión (2012-2020) en el Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep).
“Y no los hemos mencionado todos, sino solo aquellas operaciones relevantes respecto de los imputados para justificar la conclusión a la que hemos arribado”, indicó Méndez.
El tribunal detalló que el grupo de altos oficiales, liderados también por los generales Juan Carlos Torres Robiou, Julio Camilo de los Santos Viola y el coronel de la Policía Rafael Núñez de Aza, desviaban recursos del Cuerpo Especializado de Seguridad Presidencial (Cusep) y del Cuerpo de Seguridad Turística (Cestur), transformándolos en propiedades, certificados financieros, asociaciones y proyectos agropecuarios.
“El patrón fue claro. Los fondos no se mantuvieron en cuentas personales. No se utilizó para colocar propiedades a su nombre. Fueron transformados en inmuebles, fincas, certificados financieros, sociedades comerciales, asociaciones, proyectos agropecuarios y se intentó camuflajearlos a través de la adquisición de préstamos y compromisos”, sostuvo la magistrada Méndez.
Cómo inició el entramado
Las juezas afirmaron que las pruebas demuestran que el entramado empezó con préstamos de sumas millonarias, a las que se abonaban cuotas mensuales, en el caso de Adán Cáceres, de más de medio millón de pesos, y se saldaban mucho antes del tiempo en el que asumieron dicho compromiso con los bancos.
Además de la cuota de más de medio millón mensuales, el mayor general aportaba otra anual de 370 mil pesos a los préstamos.
“Ya para el 2014 se implementa un esquema de adquisición de bienes a través de empresas”, agregaron.
El dinero provenía de los recursos que debían destinarse a inteligencia, raciones alimenticias y combustibles de Cusep y del Cuerpo Especializado de Seguridad Turísticas (Cusep), este último dirigido por el general Juan Carlos Torres Robiou, quien también fue condenado a 20 años de prisión y al pago de 400 salarios mínimos.
Propiedades que se mencionaron de Adán Cáceres
El tribunal estableció que Cáceres Silvestre devengaba un salario de 200 mil pesos mensuales, mientras su esposa menos de 50 mil pesos:
- El primer inmueble que adquirió desde que asumió en el 2012, fue una vivienda valorada en más de 11 millones de pesos, en Colinas del Oeste.
- También el apartamento A3 de la Torre Harianet, en donde el general Camilo de los Santos Viola igualmente compró uno
- Asimismo, el exjefe del Cusept adquirió un solar en la calle La Paz, valorado en 177 mil quinientos veinticinco dólares
- Un inmueble ubicado en la calle Anón Buena Vsta Jarabacoa, cuyo título figura a nombre de CSNA Universo Empresarial, con la que junto al coronel Núñez de Aza obtuvo varios bienes, entre ellos varios vehículos.
- El tribunal “retiene como un hecho probado” que Adán Cáceres “aportó la suma de 9 millones de pesos” para la compra del templo de la Iglesia Bautista Vida eterna del Señor Jesucristo, ubicado en la calle Jonás Salk, No. 64, Zona Universitaria, Santo Domingo.
- Cáceres utilizó la Asociación Campesina Madre Tierra, sin fines de lucro, como “una estructura económica y agropecuaria que tenía movimientos millonarios, bienes, vehículos, terrenos”, de la que también ingresaban y salían fondos “en favor de personas vinculadas a este esquema de distracción” de recursos del Cusep y Cestur.
- De la Asociación Campesina Madre Tierra, Rossy Guzmán Sánchez (la Pastora) “tuvo una participación importante en la implementación de un esquema de lavado de activos de esos capitales ilícitos distraídos”.
- Diez inmuebles en Colinas del Oeste, adquiridos junto a Boanerges Reyes Batista y Franklin Antonio Mata Flores a través de Único Real State e Inversiones, empresa "utilizada para adquirir, mantener y transferir inmuebles" del dinero ilícito sustraído.
- Hacienda Kelman, ubicada en San Pedro de Macorís, es una infraestructura agropecuaria que actualmente está operando y que se “vincula” también a Adán Cáceres Silvestre.
- A través de del teniente de la Fuerza Aérea, Erasmo Roger Pérez, quien administraba a MJ3B Agroindustrial, Cáceres adquirió una finca sembrada de piñas, una finca agrícola ubicada en Mata los Indios, una finca sembrada de cacao y una sembrada de limones, las que fueron devueltas por Pérez y su esposa.
Cáceres fue condenado a 20 años de prisión y al pago de 400 salarios de multas. La misma pena recibió el general Juan Carlos Torres Robiou y el coronel Rafael Núñez de Aza. Julio Camilo De los Santos Viola y Rossy Maybelline Guzmán Sánchez (la pastora) fueron sentenciados a 15 años de cárcel y 400 y 300 salarios mínimos a favor del Estado dominicano.
Al grupo se le señala de estafar al Estado con más de 4,500 millones de pesos. Las otras dos juezas que integran el Primer Tribunal Colegiado son Tania Yunes y Jissel Naranjo, quienes condenaron a los demandados a una indemnización de cinco mil millones a favor del Estado.
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