Diomede Villalona, de juez de paz en Baní a la Suprema Corte de Justicia

El magistrado ingresó al Poder Judicial como registrador de títulos en 1996 y será juramentado el 10 de noviembre junto al presidente designado, Justiniano Montero

Diomede Villalona en 2021, cuando era juez del Tribunal Superior Administrativo (TSA). (Archivo/Diario Libre)

Antes de ser designado juez de la Suprema Corte de Justicia (SCJ) y primer sustituto de su presidente, Diomede Ydelfo Villalona Guerrero recorrió durante tres décadas distintos cargos en el Poder Judicial. Comenzó como registrador de títulos en su natal Baní, pasó a ser juez de paz en Villa Fundación y llegó a presidir el Tribunal Superior Administrativo (TSA).

El Consejo Nacional de la Magistratura (CNM) lo escogió el 2 de noviembre, en la misma sesión en que eligió a Justiniano Montero Montero como presidente de la Suprema y otros cuatro magistrados. Ambos serán juramentados el 10 de noviembre.

Para Villalona, de 60 años, la designación supone el paso a la alta corte después de ejercer funciones en tribunales penales, civiles, comerciales, laborales y administrativos. Su trayectoria comenzó en Peravia, donde también transcurrieron sus años de formación escolar.

Nacido el 22 de septiembre de 1966, estudió la primaria en la escuela Ana Reyes de Pérez y la secundaria en el colegio El Redentor, ambos en Baní. En 1991 se graduó de Derecho en la Universidad APEC.

Cinco años después ingresó al Poder Judicial como registrador de títulos de Baní. Ocupó ese puesto entre 1996 y 1998, cuando pasó al Juzgado de Paz de Villa Fundación, según el currículo incluido en su expediente de postulación a la Suprema presentado al CNM en 2025.

Sus primeros años como juez

Villalona permaneció en el juzgado de paz hasta 2004. Su siguiente responsabilidad fue como juez liquidador de instrucción de Peravia, función que desempeñó hasta 2006, antes de pasar a la atención permanente de esa jurisdicción durante el período 2006–2007.

Desde allí se trasladó a la Cámara Civil, Comercial y de Trabajo del Juzgado de Primera Instancia de Peravia. Ejerció como juez de ese tribunal entre 2007 y 2012, año en que se incorporó al TSA.

Su llegada a la jurisdicción administrativa abrió una etapa de su carrera dedicada a conocer controversias relacionadas con las actuaciones de las instituciones públicas. Primero integró la Primera Sala, luego presidió la Tercera y posteriormente la Segunda.

Su currículo también recoge que ejerció de manera interina la presidencia del TSA entre 2018 y 2021. Al momento de su selección para la Suprema ocupaba la presidencia titular.

Durante su gestión, el tribunal ejecutó un programa de descongestionamiento y adoptó herramientas digitales para tramitar los expedientes. En julio de 2023, el Poder Judicial informó que el TSA había puesto a disposición de las partes 1,693 sentencias para notificación.

En esa publicación, Villalona sostuvo que el tribunal no presentaba mora judicial y explicó que los expedientes completados y distribuidos a las salas eran fallados de forma inmediata.

Decisiones de interés público

Al frente del TSA, Villalona conoció solicitudes relacionadas con medidas gubernamentales que generaron debate público, entre ellas las restricciones adoptadas durante la pandemia y las compras de dispositivos electrónicos para la enseñanza.

El 28 de octubre de 2021 rechazó suspender provisionalmente la resolución del Ministerio de Salud Pública que exigía presentar la tarjeta de vacunación contra la COVID-19 para acceder a lugares públicos y privados.

La solicitud había sido presentada por el pastor y dirigente político Carlos Peña. El magistrado consideró que no reunía los requisitos para conceder la medida cautelar.

Ese mismo año dictó cuatro medidas cautelares a favor del Ministerio de Educación que suspendieron los efectos de resoluciones de la Dirección General de Contrataciones Públicas sobre adjudicaciones de dispositivos electrónicos.

Esas decisiones mantuvieron suspendidas las disposiciones del órgano de contrataciones mientras se resolvían los recursos contenciosos administrativos. Al igual que en el caso de la tarjeta de vacunación, se trataba de solicitudes de medidas provisionales, no de sentencias definitivas sobre el fondo de los conflictos.

Entre los tribunales y las aulas

Mientras avanzaba en su carrera judicial, Villalona también ejerció la docencia y continuó sus estudios. Su currículo recoge que impartió Derecho Penal y coordinó la Escuela de Derecho de la Universidad Federico Henríquez y Carvajal, recinto Baní, entre 2000 y 2002.

Años después se incorporó como docente del área de Formación y Capacitación de la Escuela Nacional de la Judicatura. Una certificación incluida en su expediente sitúa el inicio de esa labor el 10 de julio de 2017.

Su formación incluye estudios de maestría en Derecho Constitucional en la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra y en Jurisdicción Constitucional en la Universidad de Castilla-La Mancha. En esta última obtuvo, además, un máster en Derecho Administrativo y Gestión Municipal. También cursó una especialidad en Derecho Judicial.

Fuera de los tribunales y las aulas, mantuvo vínculos con organizaciones de Baní. En el cuestionario presentado al CNM declaró su participación en el Club Activo 20-30 y haber ejercido como director de Deportes del Baní Country Club.

Su expediente contiene reconocimientos del Club Activo 20-30 de Baní por su colaboración con las actividades de la organización y su trabajo comunitario.

Casado y padre de tres hijos, Villalona asumirá el 10 de noviembre como integrante de la Suprema y primer sustituto de Montero. Llegará a esa responsabilidad 28 años después de comenzar a ejercer como juez en Villa Fundación.

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