La capital luce en calma en la víspera del Viernes Santo
La circulación de vehículos era escasa al igual que el patrullaje policial
SANTO DOMINGO. La capital lucía en calma en las horas previas a la conmemoración del Viernes Santo.
En parques y calles de los distintos barrios la gente se agolpaba en las aceras a jugar dominó, ajedrez o a escuchar música y como siempre nunca faltaba el trago de ron o cerveza.
En el Malecón de cientos de familias se dieron cita con sus hijos, muchos de los cuales montaban bicicletas, jugaban o volaban chichiguas.
Los comercios estaban abiertos y muchas personas compraban alimentos y bebidas alcohólicas, debido a que mañana está prohibida su venta.
En diversas calles de la ciudad algunos menores se daban un chapuzón en las piscinas plásticas.
La circulación de vehículos en las calles se notaba escasa, al igual que el patrullaje policial.