A cinco años del asesinato de Jovenel Moïse, la crisis en Haití mantiene en alerta la frontera

La violencia de grupos armados en Haití ha llevado a un aumento de la vigilancia en la frontera dominico-haitiana, generando preocupación entre los residentes

Miembro del Ejército durante labores de vigilancia en el mercado fronterizo de Dajabón. (Diario Libre/Neal Cruz)

El quinto aniversario del asesinato del expresidente haitiano Jovenel Moïse, ocurrido el 7 de julio de 2021, encuentra a las comunidades de la frontera dominico-haitiana sumidas en un ambiente de incertidumbre y vigilancia permanente, ante el agravamiento de la crisis de seguridad que continúa afectando al vecino país.

Cinco años después del magnicidio que marcó un antes y un después en la historia reciente de Haití, residentes de las provincias fronterizas dominicanas aseguran que la violencia protagonizada por grupos armados, la inestabilidad política y el deterioro institucional mantienen en constante preocupación a quienes viven a lo largo de la línea divisoria, desde Montecristi, Dajabón, Elías Piña, Independencia y Pedernales.

En comunidades fronterizas, muchos ciudadanos afirman que siguen de cerca los acontecimientos del lado haitiano, conscientes de que cualquier escalada de violencia puede tener repercusiones directas en la seguridad, el comercio y la vida cotidiana de miles de familias que dependen de la dinámica fronteriza.

Aunque las autoridades dominicanas han reforzado la vigilancia militar y migratoria en la frontera, el temor persiste entre comerciantes, productores y residentes, quienes consideran que la prolongada crisis haitiana representa uno de los mayores desafíos para la estabilidad de la región.

Crisis social y política 

La muerte de Moïse, asesinado en su residencia durante un ataque armado, abrió un período de profunda inestabilidad política y social en Haití, situación que, lejos de mejorar, se ha agravado con el crecimiento del poder de las bandas armadas, desplazamientos masivos de población y el debilitamiento de las instituciones estatales.

En el lado dominicano de la frontera, ciudadanos consultados coinciden en que la paz y la estabilidad de Haití son fundamentales para garantizar la tranquilidad de ambos pueblos, por lo que esperan que la comunidad internacional continúe impulsando soluciones que permitan devolver la gobernabilidad y la seguridad al vecino país.

Mientras Haití recuerda uno de los episodios más trágicos de su historia contemporánea, la frontera dominicana permanece en estado de atención, consciente de que el futuro de la nación vecina continúa siendo un factor determinante para la seguridad y el desarrollo de toda la región fronteriza.