Princesa Diana murió en un "accidente tráfico"
LONDRES.- La investigación británica de tres años sobre la muerte de Diana, Princesa de Gales, echó hoy por tierra las teorías de una conspiración para asesinarla al concluir que se trató de un "accidente trágico" de coche en el Puente El Alma de París.
El ex comisario jefe de Scotland Yard John Stevens presentó hoy en el centro de conferencias "Queen Elizabeth II", de Londres, el resultado de una pesquisa que calificó de "exhaustiva" y "amplia", destinada a responder a acusaciones "muy serias" sobre la muerte de Diana y de su novio, Dodi Al Fayed, el 31 de agosto de 1997.
"No hubo una conspiración para asesinar a ninguno de los ocupantes del automóvil", dijo Stevens.
Denominada "Operación Paget", la investigación también estableció que Diana ni estaba embarazada ni tenía planes de compromiso con Dodi, hijo del millonario egipcio Mohamed Al Fayed, propietario de los grandes almacenes británicos Harrods.
En su texto de 832 folios, Stevens concluyó que las acusaciones de una conspiración son "infundadas" y que el accidente se produjo por "una cadena de eventos".
La princesa de Gales, Dodi Al Fayed y el conductor del automóvil, Henri Paul, perdieron la vida cuando el Mercedes en el que circulaban a gran velocidad por el centro de París se estrelló contra una columna del túnel bajo el puente El Alma. Salvó la vida el guardaespaldas Trevor Rees-Jones.
Los hijos de Diana, príncipes Guillermo y Enrique, esperan que estas conclusiones pongan punto final a las conjeturas en torno a la muerte de su madre, señalaron en un comunicado divulgado hoy por «Clarence House", residencia oficial del príncipe Carlos.
Asimismo, los hermanos de lady Di, Sarah McCorquodale, Jane Fellowes y el conde Spencer, manifestaron hoy en una nota que aceptaban "completamente" el resultado de la pesquisa.
La investigación, que empezó en enero de 2004, tenía la intención de esclarecer las teorías expuestas por Mohamed Al Fayed, según el cual su hijo y Diana no murieron por un evento fortuito, sino que fue una conspiración de los poderes del Estado y del duque de Edimburgo.
Sin embargo, Stevens llegó a la misma conclusión que la pesquisa francesa, que en 1999 estableció que fue un accidente.
Henri Paul conducía bajo efectos del alcohol, según el resultado de una prueba de ADN del conductor y realizada en el Reino Unido, al tiempo que la investigación no encontró pruebas que indicasen que el conductor fuese informante del MI6 como se especuló.
Paul tenía un nivel de alcoholemia dos veces por encima del límite permitido en Francia.
Al mismo tiempo, Stevens subrayó que, de haber tenido puestos los cinturones de seguridad, Diana y Dodi estarían hoy con vida.
La investigación puso énfasis en la persecución de los «paparazzi" a la princesa, que obligó a ésta y a Dodi a cambiar súbitamente sus planes para cenar en un conocido restaurante de París.
Diana y Dodi, que estaban en el apartamento de éste decidieron, en cambio ir al hotel "Ritz", desde donde partieron, horas después, en el Mercedes.
Sobre los supuestos planes de compromiso, Stevens confirmó que Dodi sí compró un anillo para Diana, pero se desconoce si pretendía pedirle la mano, como Al Fayed ha manifestado a raíz de una conversación que tuvo con su hijo la noche del accidente.
Según Stevens, el príncipe Guillermo le dijo que en ningún momento su madre le manifestó un eventual interés por casarse.
De acuerdo con los detalles expuestos hoy, se trató de una investigación "compleja" y "sin precedentes", en que se analizaron unos 20.000 documentos y cuyo coste fue de 3,6 millones de libras (unos 3,8 millones de euros).
A lo largo de estos tres años, Stevens pudo ponerse en contacto con el príncipe Carlos, el duque de Edimburgo y el príncipe Guillermo, así como con Al Fayed y el equipo legal de éste.
Además, el antiguo comisario tuvo pleno acceso a todos los documentos sobre la tragedia en poder de los servicios secretos MI6 (de espionaje exterior) y MI5 (interior), y de la CIA (agencia de inteligencia de Estados Unidos).
Según añadió, no hubo ninguna intención de estas agencias de retener información y en todos los textos consultados no se encontró prueba alguna que indicase que la muerte fue una conspiración.
Hizo hincapié en que las conclusiones están basadas en pruebas concretas, si bien reconoció que aún se desconoce quién conducía el automóvil Fiat Uno blanco que chocó contra el Mercedes en el Puente de Alma poco antes de que éste se estrellase contra una columna.
El que fuera el más alto responsable de Scotland Yard admitió que las conjeturas sobre la muerte de Diana continuarán, pero puntualizó que no hay pruebas para fundamentar una conspiración.
Al Fayed no ha querido aceptar el resultado de la pesquisa, y dijo: "¿Cómo puedo aceptar algo realmente espantoso?. Yo sé de corazón que soy la única persona que sabe la verdad".
Denominada "Operación Paget", la investigación también estableció que Diana ni estaba embarazada ni tenía planes de compromiso con Dodi, hijo del millonario egipcio Mohamed Al Fayed, propietario de los grandes almacenes británicos Harrods.
En su texto de 832 folios, Stevens concluyó que las acusaciones de una conspiración son "infundadas" y que el accidente se produjo por "una cadena de eventos".
La princesa de Gales, Dodi Al Fayed y el conductor del automóvil, Henri Paul, perdieron la vida cuando el Mercedes en el que circulaban a gran velocidad por el centro de París se estrelló contra una columna del túnel bajo el puente El Alma. Salvó la vida el guardaespaldas Trevor Rees-Jones.
Los hijos de Diana, príncipes Guillermo y Enrique, esperan que estas conclusiones pongan punto final a las conjeturas en torno a la muerte de su madre, señalaron en un comunicado divulgado hoy por «Clarence House", residencia oficial del príncipe Carlos.
Asimismo, los hermanos de lady Di, Sarah McCorquodale, Jane Fellowes y el conde Spencer, manifestaron hoy en una nota que aceptaban "completamente" el resultado de la pesquisa.
La investigación, que empezó en enero de 2004, tenía la intención de esclarecer las teorías expuestas por Mohamed Al Fayed, según el cual su hijo y Diana no murieron por un evento fortuito, sino que fue una conspiración de los poderes del Estado y del duque de Edimburgo.
Sin embargo, Stevens llegó a la misma conclusión que la pesquisa francesa, que en 1999 estableció que fue un accidente.
Henri Paul conducía bajo efectos del alcohol, según el resultado de una prueba de ADN del conductor y realizada en el Reino Unido, al tiempo que la investigación no encontró pruebas que indicasen que el conductor fuese informante del MI6 como se especuló.
Paul tenía un nivel de alcoholemia dos veces por encima del límite permitido en Francia.
Al mismo tiempo, Stevens subrayó que, de haber tenido puestos los cinturones de seguridad, Diana y Dodi estarían hoy con vida.
La investigación puso énfasis en la persecución de los «paparazzi" a la princesa, que obligó a ésta y a Dodi a cambiar súbitamente sus planes para cenar en un conocido restaurante de París.
Diana y Dodi, que estaban en el apartamento de éste decidieron, en cambio ir al hotel "Ritz", desde donde partieron, horas después, en el Mercedes.
Sobre los supuestos planes de compromiso, Stevens confirmó que Dodi sí compró un anillo para Diana, pero se desconoce si pretendía pedirle la mano, como Al Fayed ha manifestado a raíz de una conversación que tuvo con su hijo la noche del accidente.
Según Stevens, el príncipe Guillermo le dijo que en ningún momento su madre le manifestó un eventual interés por casarse.
De acuerdo con los detalles expuestos hoy, se trató de una investigación "compleja" y "sin precedentes", en que se analizaron unos 20.000 documentos y cuyo coste fue de 3,6 millones de libras (unos 3,8 millones de euros).
A lo largo de estos tres años, Stevens pudo ponerse en contacto con el príncipe Carlos, el duque de Edimburgo y el príncipe Guillermo, así como con Al Fayed y el equipo legal de éste.
Además, el antiguo comisario tuvo pleno acceso a todos los documentos sobre la tragedia en poder de los servicios secretos MI6 (de espionaje exterior) y MI5 (interior), y de la CIA (agencia de inteligencia de Estados Unidos).
Según añadió, no hubo ninguna intención de estas agencias de retener información y en todos los textos consultados no se encontró prueba alguna que indicase que la muerte fue una conspiración.
Hizo hincapié en que las conclusiones están basadas en pruebas concretas, si bien reconoció que aún se desconoce quién conducía el automóvil Fiat Uno blanco que chocó contra el Mercedes en el Puente de Alma poco antes de que éste se estrellase contra una columna.
El que fuera el más alto responsable de Scotland Yard admitió que las conjeturas sobre la muerte de Diana continuarán, pero puntualizó que no hay pruebas para fundamentar una conspiración.
Al Fayed no ha querido aceptar el resultado de la pesquisa, y dijo: "¿Cómo puedo aceptar algo realmente espantoso?. Yo sé de corazón que soy la única persona que sabe la verdad".