Cada cuatro días el machismo mató a una mujer

Entre enero y marzo también ocurrieron diez intentos de feminicidio

Los pocos casos que ofrecen el dato, documentan 22 menores y adolescentes huérfanos de feminicidio

Veintitrés mujeres asesinadas dan un rotundo mentís al discurso oficial sobre la reducción de los feminicidios:  las muertes de mujeres a mano de sus parejas o exparejas durante el primer trimestre de este año, representan el 39 % del total de las ocurridas en el 2025.

Son ya muchas las voces que alertan, sin ser oídas, sobre la equivocación de considerar los femicidios como simple estadística en apoyo a una narrativa de éxito político. O de presentar como avance las reformas legislativas que aumentan penas por la comisión del delito.

Una política pública que busque el mayor impacto posible, debe insistir en desmontar las relaciones de poder que objetualizan a las mujeres, en fomentar masculinidades que deconstruyan la masculinidad hegemónica. Actuar sobre la cultura que sirve de caldo de cultivo a la idea de que la violencia y la dominación es parte de la genética masculina.  

Parafraseando a Simone de Beauvoir, es razonable afirmar que, en el sentido social, no se nace hombre, se aprende a serlo mediante una crianza-enseñanza que asigna roles diferenciados y jerárquicos basados en el sexo. Roles que definen la masculinidad con atributos como la fuerza, la valentía, el éxito, la necesidad casi fisiológica de demostrar poder sobre otros, particularmente sobre las mujeres. Roles que, en definitiva, obstruyen en el varón la capacidad de pensar la igualdad y el equilibrio como fundamento de la sociabilidad humana.

Aunque algunos lo pretendan, el feminicidio no es resultado de desajustes emocionales o trastornos frontotemporales en el hombre feminicida. Verlo de esta manera es exculpar al sistema de dominación patriarcal. Porque independientemente de cualquier factor desencadenante que se esgrima, es la cultura machista la que pone el arma en la mano que arrebata la vida a las mujeres.

Enero

  • Ella se llamaba Santa Sepúlveda

    Tenía 32 años. Era profesora en un colegio en Cristo Rey. Murió dos días después de que su pareja le disparara a la cabeza. Dos hijos de nueve y dos años quedan huérfanos. Según dijeron familiares, la víctima tenía la intención de separarse a causa de las frecuentes y públicas infidelidades del feminicida. Un reclamo de ella por esta conducta recibió el disparo como respuesta cuando ambos, en compañía de un amigo, se dirigían a la casa compartida luego de celebrar por el año nuevo. Entre ambos, la llevaron al Hospital Moscoso Puello, donde la dejaron abandonada. Ocurrió el 2 de enero en el sector en el sector La Zurza , Santo Domingo Norte.

  • Ella se llamaba Guadrina Natus

    Tenía 24 años. Tenía dos hijas. Apareció ahorcada junto a la cama conyugal, lo que despertó sospechas sobre su pareja. En un vídeo familiar, se ve a la joven, apenas unas horas antes del hallazgo del cadáver, compartir alegremente en el cumpleaños de su padre. El sospechoso de feminicidio fue quien les informó a sus parientes de la muerte de la joven alrededor de las cinco de la mañana. Hasta el momento de escribir esta nota, el hombre no ha sido imputado y el caso continúa en investigación. Ocurrió el 19 de enero en el sector Gualey, Distrito Nacional.

  • Ella se llamaba Licairis Yalibes Díaz Valenzuela

    Tenía 25 años. Era estudiante de término de Bioanálisis. La mató de un disparo un teniente coronel con quien mantenía una relación sentimental. Viajó de Azua a la capital para encontrarse con él. El feminicida adujo que el disparo fue accidental, lo que desmintió la autopsia. Al parecer, discutieron en el interior de un vehículo, por lo que antes de ser asesinada la joven llamó a una hermana para pedirle que fuera a buscarla. Ocurrió el 25 de enero en la avenida Freddy Beras Goico, Parque Mirador Sur, Distrito Nacional.

  • Ella se llamaba Erika Sánchez

    Tenía 21 años. Era estudiante de bachillerato. La mató a puñaladas su pareja, con quien convivía desde que tenía 17 años. El feminicidio ocurrió delante del hijo de ambos de tres años quien, según los familiares, no ha vuelto a hablar desde entonces. El feminicida continúa prófugo. Ocurrió el 31 de enero en Los Bajos de Haina, San Cristóbal.

Febrero

  • Ella se llamaba Noemí Suárez Marte

    Tenía 20 años. Cursaba una licenciatura en Contabilidad en la UASD. Sus profesores y compañeros resaltaron su inteligencia y la excelencia de su récord académico. La mató de un balazo su exnovio. El feminicida llegó a la casa paterna de su víctima con el pretexto de entregarle una computadora. Informado de que la joven aún dormía, pidió pasar al baño, y se dirigió a la habitación de su víctima. Ocurrió el 8 de febrero en el sector Los Girasoles, Distrito Nacional.

  • Ella se llamaba Violette Jean Baptista

    Tenía 35 años. La mató a machetazos su expareja en el apartamento donde ella residía. El feminicida le amputó ambas manos. Una vecina de la víctima escuchó gritos, por lo que momentos después acudió a donde su amiga, encontrándola muerta. Ocurrió el 16 de febrero en sector Lotificación Verón, del distrito municipal Verón–Punta Cana, Higüey.

  • Ella se llamaba Darianny Lisbeth Mercedes

    Tenía 23 años. Murió a consecuencia de las puñaladas que le asestara once días antes su pareja en la casa común. El feminicida alegó que cometió el crimen por haberla encontrado sosteniendo una videoconferencia con otro hombre. Tras decirse «arrepentido», aseguró que su víctima era la mujer que más había amado. El apuñalamiento ocurrió el 11 de febrero y el deceso, el día 21 en el batey Santa Rita, del distrito municipal Santa Lucía, El Seibo.

  • Ella se llamaba Ana Luisa Rosario de la Rosa

    Tenía 52 años. Trabajaba como doméstica. Tenía cuatro hijos. La mató a machetazos su expareja, de quien llevaba dos meses separada tras una relación de cinco años. Según familiares, el feminicida había estado en prisión por un delito no especificado. Al recibir las primeras heridas, trató de encontrar refugio en la casa de una vecina, pero hasta allí la persiguió el feminicida. Residentes en el barrio intentaron lincharlo, siendo impedidos por la policía. Ocurrió el 22 de febrero en el barrio Primaveral, de Villa Mella, Santo Domingo Norte.

  • Ella se llamaba Caroline Victoria Frías Mota

    Tenía 35 años. Trabajaba en el sector servicios en la zona turística de Bávaro. Tenía tres hijos. La mató de varias puñaladas en el cuello su expareja. Su cuerpo en descomposición fue encontrado por la policía varios días después de la fecha presumida de su muerte. El feminicida se suicidó. Ocurrió cerca del 23 de febrero y el hallazgo del cadáver, el 26 de febrero, en Fruisa, Bávaro.

Marzo

  • Ella se llamaba Wanda Rosa Félix

    Tenía 28 años. Era comerciante y administraba una banca de apuestas. La mató a balazos su expareja, con quien procreó una hija. Se habían separado en diciembre del año pasado. Negado a aceptar la separación, el feminicida entró de madrugada en la casa de su víctima para consumar el crimen, tras lo cual se suicidó. Ocurrió el 15 de marzo en la comunidad de Comedero Arriba, Sánchez Ramírez.

  • Ella se llamaba Aleny Pineda

    Tenía 42 años. Era licenciada en Psicología y enfermera. Trabajaba en una institución gubernamental relacionada con la niñez. Murió a manos de su expareja, quien según informaciones preliminares la estranguló y, luego, incendió la vivienda calcinando su cuerpo. Tuvo dos hijas de 20 y 11 años con el feminicida, de quien llevaba más de un año separada y contra quien había interpuesto una orden de alejamiento. Ocurrió el 23 de marzo en el sector Maquiteria, Santo Domingo Este.

  • Ella se llamaba Yasmín Castro Morla

    Tenía 31 años. Estudiaba Enfermería y trabajaba en Hospital Regional Dr. Antonio Musa. Su cadáver semidesnudo —lo que hace suponer violencia sexual— apareció en un terreno baldío y, a su lado, una piedra que habría sido usada para matarla. La policía apresó a un sospechoso, del que no se conoce el vínculo que sostenía con ella. Durante el enterramiento, la madre de la víctima pronunció varias veces el nombre del detenido preguntando por qué había hecho a su hija. Ocurrió el 29 de marzo en la comunidad de Los Arados, San Pedro de Macorís.

Intentos de feminicidio

  • Solo identificada por las N. S.S., de 29 años, fue herida a machetazos por su pareja en el cuello y el brazo izquierdo. El frustrado feminicida también hirió al padre de la víctima cuando intervino para defender a su hija. Ocurrió el 5 de enero en San José de los Llanos, San Pedro de Macorís.

  • Arleny Morelia Jiménez Cayetano, de 28 años, fue herida de bala por su pareja. Fue ingresada de emergencia en un centro de salud. Ocurrió el 19 de enero en La Vega.

  • Massiel Casimirie, de 32 años, fue gravemente herida con arma blanca por su pareja. Ocurrió el 20 de enero en el sector El Abanico, Dajabón.

  • Zenaida Muñoz, de 23 años, embarazada, recibió 42 puñaladas de su pareja, del que tenía cuatro meses separada. Ocurrió el 22 de enero en el sector Bella Vista, Santiago.

  • Gandy Indira Rondón Mota, 43 años, recibió numerosos machetazos de su expareja, quedando en estado crítico. Una cámara de seguridad captó la salvaje agresión. Ocurrió el 8 de marzo en San Rafael del Yuma, La Altagracia.

  • Juana María Medina, de 26 años, fue gravemente herida a puñaladas por su expareja, quien la dejó abandonada junto a un basurero. «Ahí maté a una perra», proclamó. Ocurrió el 9 de marzo en el distrito municipal de Pedro Sánchez, El Seibo.

  • No se publicó su nombre, sino su edad, 49 años. Fue atacada a puñaladas por su expareja y traslada en estado de cuidado a un centro médico. Ocurrió el 12 de marzo a la altura del kilómetro 7 de la carretera Pedro Sánchez, Miches, El Seibo.

  • Maritza Almonte y Flora Almonte, hija y madre, fueron atacadas a machetazos por la expareja de Maritza. En represalia, los vecinos incendiaron la casa del frustrado feminicida. Ocurrió el 19 de marzo en la comunidad La Batata, del distrito municipal de Yásica, en Puerto Plata.

  • Matilde de León, de 39 años, fue herida primero con un arma blanca y luego, con un arma de fabricación casera, por su expareja, que la torturó durante horas. Intentó violarla con una barra de hierro. Mantuvieron una relación durante ocho años y, según la víctima, el hombre no tenía antecedentes de violencia. Ocurrió el 29 de marzo en Sabana Yegua, Azua.

Periodista dominicana, feminista y con una amplia trayectoria en medios radiales, televisivos y escritos.