Aprende a usar la cocina: el 95 % de las quemaduras en el hogar se pueden evitar

Eddy Bruno, director de la Unidad de Quemados Pearl F. Ort, dice que hay que adoctrinar a las amas de casa en el uso de las ollas de presión

Cada semana llega a la Pearl F. Ort al menos una persona quemada con vapor de una olla de presión. (Fuente externa)

Encender una estufa, manipular una olla de presión o conectar un electrodoméstico son acciones cotidianas que se podría sobrentender que cualquier persona sabe y puede realizar; sin embargo, esa confianza excesiva se traduce a diario en accidentes domésticos que dejan cientos de personas quemadas cada año.

Eddy Bruno, director de la Unidad de Quemados Pearl F. Ort, ubicada dentro de la Ciudad Sanitaria Luis Eduardo Aybar, señala que, la falta de educación en el uso correcto de artefactos domésticos termina en accidentes que en un 95 % de las veces son completamente evitables. Al año, la Pearl F. Ort (que duró más de una década instalada en el Hospital Ney Arias Lora) recibe entre 1,750 a 1,800 emergencias por quemaduras.

Uno de los principales riesgos señalados es el manejo inadecuado del gas licuado de petróleo (GLP). Muchos hogares utilizan tanques deteriorados, corroídos o sobrellenados, una práctica altamente peligrosa. 

“En el tanque de gas hay que dejar una recámara, no se puede llenar al completo porque hay un momento que el gas expande y necesita ese espacio para hacer esa expansión. Si el tanque está lleno a toda capacidad, vuela la válvula y ahí vienen los escapes y si encontró un detonador, una chispa, ahí está la explosión o el incendio”, explicó.

Ante la detección de olor a gas, el doctor llama a abrir las puertas y ventanas de inmediato, no encender ni apagar luces, salir del lugar y contactar a los bomberos o personal capacitado. Encender un interruptor puede generar una chispa interna que detone una explosión si el gas se ha acumulado.

“Dentro de esa cajita del interruptor, tú no lo ves porque eso está tapado, cuando haces el contacto que le da para encender, ahí se produce una chispa”, detalló.

Uso de la olla de presión

“Nuestras amas de casa no saben manejar la olla de presión. Aquí no hay una semana que no llegue una persona quemada por una olla de presión”, afirmó el doctor Bruno.

 “Tienen una costumbre que yo no sé de dónde la aprendieron, desmontan la olla de presión y la meten debajo del grifo y eso no se puede hacer porque usted no tiene un manómetro dentro de su visión para saber qué presión todavía le queda la olla. Cuando usted abre, ahí se quema. Eso no se debe hacer, usted tiene que esperar que esa olla se enfríe totalmente”, agregó.

El especialista indica que debe dejarse reposar 30 o 45 minutos hasta que se enfríe.

Otra mala práctica que resaltó es el uso de un cubierto para acelerar la salida del vapor.

“Otra costumbre que tienen es que con un tenedor o un cuchillo le levantan un poquito la pesa para que bote vapor. Eso no se puede hacer. Esa pesa tiene un peso adecuado, calculado de manera física, si usted aligera con su movimiento, entonces, el vapor va a vencer la resistencia de la pesa, la va a disparar y usted se va a quemar”, comentó.

No contaminar la herida

Ante la presencia de cualquier quemadura, sea por flama, eléctrica o por escaldaduras, Bruno dice que la medida más acertada es utilizar abundante agua fría en la zona afectada.

“Agua fría, no le unte papa, no le unte salsa de tomate, no le unte mayonesa, nada de eso. Métalo debajo del grifo, debajo de la ducha, por lo menos media hora, 45 minutos y entonces busque asistencia médica”, sostuvo.

El director de la unidad de quemados enfatizó que el uso de esos productos (fuera del agua) generan un campo no estéril en la herida.

“Cuando usted coge esa salsa de tomate y se la pone en la herida, usted la está contaminando, al igual que con la mayonesa, que con la mantequilla”, expuso.

“Eso es mentira de que el paciente se pasma. Cuando el paciente llega aquí (a la Unidad), lo primero que hacemos lo metemos en una tina con agua fría y lo bañamos porque eso es lo único que calma el ardor de la quemadura”.

Quemaduras en los niños

En el caso de los más pequeños de la casa, Bruno dijo que la causa número uno de quemaduras es por escaldaduras (líquidos calientes) y por contacto con enchufes y tomacorrientes, muchas veces al introducirles algún objeto por las ranuras.

“Los niños muchas veces conectan en los tomacorrientes de las casas. Se necesita una gran campaña y una gran inversión en una campaña publicitaria y desde las escuelas para que nuestros jovencitos, nuestros niños vayan conociendo qué hacer en caso de en caso de un incendio, en caso de una quemadura”, concluyó.

Una quemadura cocinando un arroz

A mediados de diciembre, Vladimir Toribio se encontraba en su casa, cocinando su comida, actividad cotidiana que realiza día a día.

Sin aviso ni prevención, Toribio sufrió un ataque de epilepsia, cayendo sobre el caldero donde tenía puesto el agua del arroz.

Contó a Diario Libre que no tiene conocimiento de lo sucedido, solo que sus padres le dijeron que lo encontraron sobre el objeto caliente y con el brazo derecho seriamente lastimado.

“¡Es un dolor muy fuerte, ahora mismo estoy estremecido! ¡Solo Dios lo sabe!”, exclamó el hombre de 40 años mientras esperaba su turno para que le limpiaran y curaran la herida.

Tips para evitar accidentes

La Asociación Americana de Quemaduras (ABA por sus siglas en inglés) y la Administración de Incendios de los Estados Unidos (USFA) ofrecen recomendaciones de seguridad a la hora de manejar flama o inflamables.

  • Mantener una “zona libre de niños” de 3 pies (aprox. 1 metro) alrededor de objetos calientes (estufas, calentadores)
  • Colocar las asas de las ollas hacia adentro, orientadas hacia la parte posterior de la estufa.
  • Usar mangas cortas y ajustadas, no sueltas.
  • Evitar remedios caseros como mantequilla o ungüentos.
  • Mantener el área de cocina libre de objetos inflamables.
  • Revisar cables deteriorados y enchufes sobrecargados.
  • Usar utensilios de mango largo para cocinar.
  • Busque atención médica si hay ampollas grandes o quemaduras en la cara, manos, pies o articulaciones.

Periodista, graduada de la Universidad Católica Santo Domingo (UCSD) con honor Summa Cum Laude. Posee un máster en Comunicología Aplicada de la Universidad Complutense de Madrid. Amante de los viajes, la moda y la música en vivo.