¿Un aire acondicionado puede producir monóxido de carbono?

Entre los síntomas figuran dolor de cabeza, mareos y náuseas

Una persona utilizando el control remoto para encender un aire acondicionado. (Fuente externa)

El monóxido de carbono (CO) es un gas incoloro, inodoro e insípido que se produce cuando combustibles como la gasolina, el gas, el carbón, la leña o el kerosene se queman de forma incompleta.

Sobre la posibilidad de que un aire acondicionado genere este gas, el técnico en aire acondicionado Jordi Alejandro Contreras aseguró que estos equipos operan mediante un gas refrigerante y no mediante la quema de combustible.

“No, porque aquí el monóxido de carbono se produce cuando se quema combustible. Por ejemplo, un vehículo, un calentador de agua, de gas, un generador eléctrico, esos son los equipos que producen monóxido de carbono, donde se produce humo, se quema combustible. El aire acondicionado no, porque el aire acondicionado circula a través de un gas, pero no se quema. Es un gas refrigerante”, indicó.

Contreras señaló que los equipos que producen humo porque funcionan con combustible sí pueden generar monóxido de carbono y  cuando este gas se acumula en espacios cerrados, puede ser inhalado y provocar problemas de salud.

Una opinión similar comparte el intendente general del Cuerpo de Bomberos de Haina, Alfonso Vásquez, quien también aseguró que los aires acondicionados no producen monóxido de carbono. El oficial explicó que el CO se genera cuando algo quema combustible, como gas, gasolina, carbón o leña, por lo que requiere combustión para producirse.

"El aire acondicionado solo mueve calor. Un split o ventana solo tiene gas refrigerante, un motor/compresor eléctrico y un ventilador. No quema nada, no hace combustión. Solo toma el calor de adentro y lo tira afuera. Si tu aire te da dolor de cabeza o mareo, no es por CO. Sería más por resequedad, aire muy frío directo, o falta de mantenimiento, mohos en los filtros", indicó.

Síntomas de intoxicación y daños a la salud

El monóxido de carbono es conocido como el "asesino silencioso" debido a que las personas pueden inhalarlo sin darse cuenta. Según explicó la presidenta de la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía de Tórax, Maribel Jorge, la exposición a este gas puede provocar desde síntomas leves hasta complicaciones graves e incluso la muerte, dependiendo del nivel de intoxicación.

En los casos leves, las personas suelen presentar dolor de cabeza, mareos, cansancio, náuseas y somnolencia.Cuando la intoxicación es moderada, los síntomas pueden incluir dolor de cabeza intenso, vómitos, visión borrosa, confusión, desorientación, falta de coordinación, así como palpitaciones y taquicardia.

En los casos graves, la falta de oxígeno en el organismo puede provocar pérdida del conocimiento, convulsiones, arritmias, insuficiencia respiratoria, coma e incluso la muerte.

La neumóloga indicó que entre los equipos que pueden producir este gas se encuentran:

  • Estufas.
  • Calentadores de gas defectuosos.
  • Chimeneas mal ventiladas.
  • Generadores eléctricos funcionando en espacios cerrados.
  • Motores de automóviles encendidos dentro de garajes.
  • Braseros o parrillas utilizados dentro de viviendas. 

¿Qué ocurre en el organismo durante una intoxicación?

Jorge explicó que el monóxido de carbono entra por los pulmones y pasa directamente a la sangre, donde se une a la hemoglobina, la proteína encargada de transportar oxígeno a los tejidos.

Según indicó, el monóxido de carbono tiene una afinidad mucho mayor por la hemoglobina que el propio oxígeno, por lo que desplaza a este último e impide que el organismo reciba la cantidad de oxígeno que necesita.

Como consecuencia, se forma una sustancia llamada "carboxihemoglobina" y la sangre pierde capacidad para transportar oxígeno a los órganos vitales.

"Esta unión es mucho más fuerte que la hemoglobina con el oxígeno, por lo que la sangre puede perder la capacidad para transportar el oxígeno a los tejidos y es la causa principal de muerte", explicó Jorge.

Agregó que esta situación provoca una disminución del suministro de oxígeno a órganos vitales como el cerebro y el corazón.

“Se altera la producción de energía celular y puede producirse daños en varios tejidos, órganos y en caso graves la pérdida de la conciencia, daño cerebral permanente y la muerte”, añadió.

Medidas de prevención

La especialista sostuvo que la mayoría de las intoxicaciones por monóxido de carbono pueden prevenirse mediante medidas sencillas de seguridad tanto en los hogares como en los lugares de trabajo.

Entre las recomendaciones figuran:

  • Evitar la acumulación de gas en espacios cerrados.
  • Garantizar una adecuada ventilación en lugares donde se utilizan combustibles.
  • Verificar que las salidas de humo de las chimeneas no estén obstruidas por hojas, nidos u otros objetos.
  • Mantener en buen estado los equipos de combustión.
  • Reconocer los síntomas tempranos de intoxicación.
  • Utilizar detectores de monóxido de carbono cuando sea posible.

Es periodista en Diario Libre.