Otra cara del Mundial: las violencias que enfrentan las mujeres durante eventos deportivos
La red mexicana ha documentado que, cuando hay partidos del campeonato local, reciben entre un 15 % y un 20 % más de llamadas de auxilio
El Mundial del fútbol, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá, conlleva un grave problema que pocas veces ocupa la conversación pública: el elevado grado de violencia que enfrentan mujeres y niñas durante grandes eventos deportivos, entre ellos el acoso, la violencia sexual, la violencia dentro del hogar y la trata con fines de explotación sexual.
Organizaciones defensoras de los derechos humanos alertan de las violencias que pueden sufrir mujeres y niñas en los países que serán sede de los partidos y han lanzado diversas campañas para visibilizar estas violencias que se exacerban durante las competiciones.
"Nos parece importantísimo nombrar las violencias que se incrementan dentro de estos espacios masivos deportivos y darles opciones a las mujeres para que sepan qué hacer ante una situación de violencia", dice a EFE Wendy Figueroa, directora de la Red Nacional de Refugios (RNR) de México.
La RNR se unió a las redes de Estados Unidos y Canadá para generar conciencia y reforzar el trabajo de asistencia a víctimas de violencia machista que ya brindan, y acompañar a las nacionales y extranjeras que sean agredidas antes, durante y después de los partidos.
"No estamos diciendo que el fútbol genere la violencia, porque la violencia ya existe, está instalada en espacios públicos y privados, pero se incrementa", asegura Figueroa, quien agrega que las otras dos redes coinciden con esa afirmación.
Violencias naturalizadas
La red mexicana ha documentado que, cuando hay partidos del campeonato local, reciben entre un 15 % y un 20 % más de llamadas de auxilio.
Datos similares se han registrado en otros países. Un estudio realizado en Brasil, por ejemplo, identificó que, entre 2015 y 2018, en los días en los que equipos locales jugaban, las amenazas contra mujeres aumentaban un 23.7 % y las agresiones físicas lo hicieron un 20.8 %.
Pero la violencia no solo se incrementa en los sitios donde se juega, se extiende a los espacios en los que se televisa.
Así, un estudio de la Universidad de Lancaster, basado en denuncias policiales registradas en Inglaterra durante los Mundiales de 2002, 2006 y 2010, concluyó que el riesgo de violencia doméstica aumentó un 26 % cuando la selección inglesa ganó o empató, y un 38 % cuando perdió.
Figueroa señala que las violencias machistas quedan invisibilizadas en estos contextos porque "se naturaliza la forma en la que los hombres expresan la euforia, el enojo y las rivalidades, que es a través del control, de los gritos, de los insultos, de pegarle a la pared, de romper la camiseta y muchas veces también de descargar estas emociones contra las mujeres, niños y niñas que están a su alrededor".
Riesgo de aumento de trata
Además, las agresiones no solo ocurren dentro de las casas o en contextos familiares o de pareja, sino también en las calles.
La experta señala que las mujeres y las niñas sufren acoso sexual dentro y fuera de los estadios y que, durante estos eventos deportivos, también pueden correr mayor riesgo de ser engañadas por redes de trata con fines de explotación sexual, lo que ha sido advertido en informes de la oficina de la ONU contra la Droga y el Delito (Unodc) y el Fondo de la ONU para la Infancia (Unicef).
Nayely Sánchez, titular de programas en Unodc México, explica a EFE que las ofertas de trabajo suelen ser el principal anzuelo que usan las redes para captar a sus víctimas para eventos masivos como estos. "Les ofrecen ticket de avión y alojamiento, y cuando llegan son explotadas sexualmente", menciona.
Además, afirma que las redes suelen mover a sus víctimas entre países durante la competición para evitar que las autoridades las descubran.
En ese contexto, la Unodc ha lanzado una campaña en alianza con la organización Sin Trata, Uber y el Consejo Ciudadano para la Seguridad y Justicia de la Ciudad de México para que las personas que van al Mundial puedan identificar posibles casos.
También tienen un convenio con Airbnb para prevenir a los anfitriones de huéspedes que puedan ser tratantes o víctimas de estas organizaciones criminales.
Sánchez afirma que quienes acudan a los partidos seguramente aprovecharán para hacer turismo y que en esos lugares puede haber víctimas de explotación sexual, por lo que es vital que quienes detecten algo informen inmediatamente. "Podrían salvar vidas", concluye.