La lección a aprender de este duro desenlace

Una plataforma para inscribir las plantillas evitaría episodios como el Águila-Toros

El juego del lunes hubiese sido un partido de desempate entre amarillos y taurinos. (Fuente externa)

Juan Mercado, con su aguda visión para identificar talento y vasto conocimiento de las ligas menores, fue clave para transformar a través del draft de novatos de la Lidom el roster y reserva nativa de los Gigantes del Cibao, que pasó desde ser el hazmerreír en sus primeros siete temporadas de vida (148-253, sin ir a playoffs) hasta convertirlo en un respetado contendor.

Mercado estuvo en la oficina de operaciones de béisbol del equipo entre 2004 y 2020, ocho gerentes diferentes lo ratificaron hasta ocupar la posición en su última campaña. Es un conocedor como pocos de las interioridades de la pelota invernal.

Para evitar episodios como el que anuló un partido y en su repetición salió un resultado distinto que eliminó a las Águilas Cibaeñas, Mercado plantea apelar a esa informática que tantos problemas nos ha resuelto.

Sugiere a la Lidom adquirir un software para, entre otras operaciones, inscribir el roster semanal y del día, una plataforma que obligaría a cumplir con el reglamento de competencia y blindaría los partidos de ser puestos bajo protesta.

Mercado era asistente del gerente Ismael Cruz ese 22 de noviembre de 2016 cuando descubrieron en las gradas del Quisqueya que el Licey utilizó a Juan Miranda en el octavo capítulo para cubrir la primera base sin el cubano estar en el roster semanal. Pusieron el juego bajo protesta y la Lidom revirtió la paliza azul 10-1 a los nordestano.

El programa informático

Ese software anularía un recurso de defensa; no capitalizar un error humano de los que tanto depende el deporte, pero la Lidom puede aprender de lo que es común en los eventos del ciclo olímpico. 

Antes de cada competencia oficial tiene lugar el congresillo técnico. Es una reunión donde un representante de cada país presenta su plantilla y allí es donde se autoriza, una vez supera el cedazo con el pasaporte, se aseguran de que califica para representar a ese país y se entrega el reglamento a seguir.   

En 2009, la Fedombal llegó al premundial de San Juan con Charlie Villanueva, ya descargado por USA Basketball y FIBA. Pero en el congresillo, Puerto Rico protestó por esa inscripción alegando que el jugador no obtuvo un pasaporte dominicano antes de los 16 años como lo exigía la FIBA para participar como nativo. Villanueva ocupó la plaza permitida de un que se tenía previsto para Josh Asselin.

  • Fedombal aprendió y de ahí se logró documentar a Karl-Anthony Towns ya para 2011 (Centrobasket sub-16). Fue el nacimiento de los campamentos tan fructíferos con la diáspora en los Estados Unidos.

Licenciado en Comunicación Social, egresado de la Universidad Dominicana O&M. Ejerce como periodista especializado en deportes desde el 2001. Es editor de Deportes de Diario Libre.