El error estadístico que destrozó la MRI
Framber Valdez firmó con 20 años por 10 mil dólares y ahora Detroit le pagará 115 millones de dólares
Si el porcentaje de dominicanos que se inscribió para ser evaluados entre 2014-2015 que llegó a las Grandes Ligas quedó en apenas el 0,6 %, Framber Valdez se asienta en la categoría de error estadístico, dueño de una fe que desafía y ha desmontado la ciencia.
En caso de que cuando Valdez pase por los modernos radares del equipo médico de los Detroit Tigers para autorizar su nuevo acuerdo aparezca en su codo izquierdo la sombra que sugiere cirugía Tommy John lo más probable es que se ignore.
Esa misma señal ya surgió en exámenes de seis organizaciones que lo firmaron entre 2011 y 2014 y lo rechazaron por la información que advertía cirugía temprana, hasta que Román Ocumárez, entonces jefe de escuchas de los Astros, se la “jugó” en marzo de 2015 y lo firmó por 10 mil dólares.
Casi once años después de esa apuesta texana por un lanzador de 20 años, Valdez usará su mano derecha para firmar el contrato de US$115 millones por tres zafras con la tropa de Michigan. Por lo efectivo que ha sido sacando outs con su brazo zurdo desde que irrumpió en la MLB en 2018, con una sola visita a las menores a tirar siete entradas en 2019.
El de Palenque ancló con tornillos profundos en la rotación en 2021. Desde entonces lanzó 902.1 entradas, solo estuvo en lista de lesionados dos veces y nunca por más de 21 días (inflamación en el hombro y en su mano izquierda), ganó la Serie Mundial (2022), estuvo entre los más votados al Cy Young tres veces y ponchó a 875 bateadores.
La precaución
Los temores que alertaban de forma reiterada las resonancias magnéticas (MRI) nunca llegaron y en estos 11 años su baja más larga por razón médica fue un mes a causa de una fractura en un dedo (2012).
El arte de utilizar su sinker (un 45 % de sus pitcheos), combinado con curvas (33 %) y cambio (17 %) para poner a batear por el suelo al 62 % de los 4,483 bateadores que ha enfrentado lo convirtió en una pieza de alto valor, a pesar de su tardío arribo a la agencia libre, a los 32 años. En el trayecto cobró 40,4 millones de dólares.
Valdez es el ejemplo de resiliencia, una de las rocas a las que se aferra casi la mitad de jugadores firmados, cuyo bono es de 10 mil dólares. Más tarde ese año 2015 los clubes reclutaron a Vladimir Guerrero Jr., Juan Soto, Fernando Tatis Jr. y otros 37 jugadores que ya han llegado al Big Show.
- En su caso, el tamaño de su bono no importó. Fue su gran estímulo. Pudo haber llegado al sistema en 2011 y a la agencia libre en 2022 (con 28 años), lo que le hubiese asegurado un contrato más grande.