No hay nada más grande en el deporte que representar a tu país

Machado y Tatis Jr. inician el camino hacia el sueño mundialista

Manny Machado y Fernando Tatis Jr. salieron de la pretemporada de los Padres para unirse a la selección dominicana en el Clásico Mundial de Béisbol. (Fuente externa)

Machado y Tatis se despiden de sus compañeros en la pretemporada de Los Padres. Bultos en mano, atraviesan los jardines en pleno desarrollo del juego. La imagen emociona; emprenden viaje hacia Florida para encontrarse con el resto de los muchachos. El Clásico Mundial de Beisbol les espera: un destinado soñado por ellos, y esperado con ansias por todos nosotros, que desde cualquier lugar que nos encontremos los vamos a acompañar a puro corazón.

El contenido que comienza a llegar desde allá es único. El abrazo de Vladdy con Soto, Julio Rodríguez con su cámara capturándolo todo; Caminero, recibiendo del capitán su camiseta. Las fotos oficiales con el uniforme o escuchar a Albert Pujols con esa voz de líder, nos transmite la confianza y tranquilidad de que el enorme talento que acumulamos en el equipo se encuentra bien gestionado.

Pocos rasgos de nuestra identidad nos definen tanto como el béisbol; lo llevamos en la sangre. Es una de nuestras cartas de presentación en el plano internacional y, si hay algo que a lo largo de la historia hemos hecho bien es sacar peloteros, y peloteros exitosos.

En esta ocasión, siento que lo que más resalta es verlos con el orgullo de ponerse la camiseta y la gorra del equipo nacional. Una coyuntura especial porque, como apuntan los expertos con quienes coincido, es el equipo más potente de todos los que en veinte años de torneo hemos llevado.

Más allá del resultado, y con las expectativas que se generan en la previa, el deseo de representar al país que se les ve contagia; ese sentimiento debe permanecer y prevalecer por encima de cualquier excusa, ego o argumento. Eso de que “el deportista no le debe nada al país” es una idea cómoda, pero profundamente individualista que lacera la relación entre jugador y selección en cualquier disciplina, alimentando la burbuja del “yo primero”, algo que afortunadamente en este grupo no se percibe.

Las cifras económicas que se cierran en los contratos del deporte profesional superan sus límites todos los años. Los seguros, los intereses de los equipos y los formatos de competición intentarán establecer fronteras con razones justificadas. El tema es no quedarnos en lo meramente transaccional, porque como hemos visto —y a las lágrimas de Ohtani escuchando el himno de Japón hace un par de días en un juego de exhibición me remito— no hay nada más grande en el deporte que representar a tu país.

Apasionado del fútbol en todas sus facetas.