Noventa minutos en la agenda de un futbolero
La sagrada rutina de los fines de semana de fútbol
Volvió la sagrada rutina de sentarse a ver fútbol los fines de semana. Uno va acomodando la agenda como puede, porque entre tantas actividades inaplazables, mirar al menos uno por día es muchísimo.
El viernes a la tarde, tocó ver en la tele al Liverpool y escuchar al Madrid por la radio. Dos equipos que estrenan banquillo esta temporada después de un curso 2025-2026 para el olvido. Los ingleses no habían ganado hasta entonces, y lo hicieron de forma muy convincente: doblete de Isak y una actuación notable de casi todo el equipo, sobre todo, de un Cody Gakpo a quien hace mucho se le pide más.
Durante esos mismos instantes oía la narración de las oportunidades perdidas del equipo de Mourinho, palos, las atajadas de Alvaro Vallés, y como el que no hace le hacen el gol del Parrott que le dio la victoria al Betis.
No pasaría nada, diría un madridista; se puede perder y más en casa de un equipo de Champions, esto recién y es verdad. Pero la angustia suele aparecer al ver cómo ha arrancado el clásico rival.
El domingo el Barça jugó, gustó y goleó a un Valencia que no le supo a nada. Doblete de Lamine que necesitaba estos tantos para subir los ánimos; impecable la dupla Pedri y Rodri en el medio, y muy eficaz Raphina en su nuevo rol jugando en el centro del ataque. Cuatro de cuatro y líderes absolutos es un panorama que proyecta confianza.
Disfruté mucho el derby de Londres entre Arsenal y Chelsea. El abrazo de Arteta y Xabi Alonso fue el de esos amiguitos de infancia que en Euskadi alguna vez soñaron en ser protagonistas en el profesionalismo, y vaya si lo han logrado. Fue un partido bien cerrado donde la entereza del vigente campeón fue clave para remontar y que la victoria se quedara en el norte de la ciudad. Oodegaard es un futbolista que me encanta, pura magia.
Me dio tiempo para ver al Alavés de Mariano que tanto él como el equipo han comenzado de manera espectacular. Son segundos después de golear en casa a Osasuna, y registrar así el mejor inicio de la historia del club. El nueve de nuestra selección suma ya tres goles, deseándole desde acá que la continuidad le siga acompañando porque de ser seguirán llegando más.
No los quiero cansar con los partidos del fútbol sudamericano, algunos amigos que me conocen dirán que, porque ninguno de mis equipos pudo ganar en esta jornada, pero creo que se debe resaltar el gol de nuestro Dorny Romero en la victoria del Bolívar; fue el séptimo gol en quince encuentros para el maeño en la primera división de Bolivia.
Hoy, y durante toda esta semana, arranca la Champions, y sí, el tiempo para el fútbol de algún lado lo tenemos que sacar.