Cambiar de plantel escolar
Para los niños, niñas y adolescentes esto es como una “misión imposible”, por eso, sujetarlos a un cambio de centro educativo es como liberarlos en un viaje a lo desconocido.
Con frecuencia las personas se enfrentan a retos y uno de ellos puede ser el que las saquen de su “zona de confort”. Para los niños, niñas y adolescentes esto es como una “misión imposible”, por eso, sujetarlos a un cambio de centro educativo es como liberarlos en un viaje a lo desconocido (y sabemos muy bien que no es tan fácil).
Claro, el éxito de que los más jóvenes de la casa acepten el reto y consigan adaptarse a su nuevo plantel “dependerá de su personalidad y temperamento, de la edad (a los adolescentes tiende a afectarle más) y de las razones del cambio’’, así lo especifica Arisleidy Sánchez, máster en psicología clínica infanto-juvenil, quien además nos ayudó a desglosar, paso a paso, el procedimiento a seguir antes y después de tomar dicha decisión.
PASO 1. Explorar
No hay por qué tomar una decisión apresurada. revise bien las ofertas académicas de los centros educativos hasta encontrar una que pueda entender al niño, niña o adolescente. también, que le pueda ofrecer una metodología encaminada hacia el desempeño óptimo de sus fortalezas. en segundo plano entran la logística de la familia: tema económico, comodidad del traslado y si es horario extendido o no.
PASO 2. Prever los efectos
Estar conscientes de las consecuencias negativas que esta decisión podría ejercer en los niños y niñas y, con mayor frecuencia, en los adolescentes: ansiedad, estrés, nerviosismo, sentimientos de frustración y hasta síntomas depresivos en los casos más fuertes. Cuando esto pasa se puede presentar bajo rendimiento académico, falta de atención y concentración e irritabilidad en el entorno escolar. ?
PASO 3. Serles honestos
Se le debe notificar al niñ@ o adolescente con antelación sobre el cambio de institución escolar. seguro que ellos querrán saber las razones, por lo que es fundamental responder todas sus preguntas y hacerles saber que su opinión se tomará en cuenta para la decisión final.
PASO 4. Tomar notas
Es posible aligerar los efectos negativos. Los padres deben mostrarse seguros frente a sus hijos e hijas sobre lo que están haciendo y del porqué tomaron esta decisión. Además, deben preguntarle al niñ@ o adolescente su opinión a menudo; ellos deben saber que su parecer pudiera cambiar la decisión. En otro sentido, tratar de “convencerlos” para que aprueben el cambio tras escuchar sus opiniones.
PASO 5. Calmar sus nervios
Es bueno, antes del primer día de clases, que el niño viste el centro escolar nuevo y conozca la estructura física: le dará seguridad. Luego, a medida que se acerque el inicio de clases, se le da la información recopilada: nombre de profesores, salón de clases, horario de entrada y salida, cuántos niños habrá en el aula, etc. ?
PASO 6. Motivarlos a hacer nuevos amigos
Unos días antes del comienzo se puede ensayar con los niños o adoslecentes las posibles situaciones que pudieran darse en los primeros días de escuela: cómo presentarse, temas de inicio de conversaciones, qué preguntarles, qué decirles de sí mismo/a, etc. También se debe tener en cuenta que los primeros días pueden ser difíciles y tener miedos e inseguridades, pero luego las relaciones irán fluyendo.
Texto: Erwin VillanuevaFoto: Shutterstock
Arisleydi Sánchez
Máster en Psicología Clínica Infanto-Juvenil.
Experta en Abuso Sexual Infantil.
Especialista en Violencia Intrafamiliar y tiene su consulta en el Centro Vida y Familia Ana Simó.