El estrés puede generar estos problemas en tu piel (entre otros)

¿Sientes picazón? ¿Notas cambios en tu piel? Nuestra mente es más poderosa de lo que pensamos

Hoy en día, parece que todo el mundo vive estresado, y probablemente así sea. En general, reconocemos el daño que puede provocar a nuestro cuerpo el nerviosismo o incluso la ansiedad que nos generan ciertas cosas, pero aun así muchas personas no le dan importancia.

Ahora sabemos, prácticamente a ciencia cierta, que el estrés ocasiona problemas fisiológicos, y aquí veremos algunos de ellos.

Una pequeña introducción

Últimamente se está desarrollando la psicodermatología. Como verás, es una conjunción entre la psicología y la dermatología, que indica que muchas condiciones de la piel pueden tener un origen en nuestra mente. El estrés es uno de los ejemplos de cómo esta clase de problemas nacen en nuestra psiquis.

Este innovador tipo de estudios permite dar un enfoque más integrado de la dermatología, lo que podría terminar en grandes progresos en esa rama de la medicina ¿Alguna vez has tenido problemas en tu piel y no sabes de dónde venían? Quizá fue un sarpullido, una pequeña irritación o incluso acné. Bueno, tal vez estabas pasando por un momento estresante, o había algo que te preocupaba y angustiaba... ese leve desequilibrio emocional pudo haber desencadenado molestos síntomas en tu piel que no parecían tener razón alguna de existir.

La psicodermatología se basa en la idea de que la mente está conectada con la piel, así como con otras partes del cuerpo. Los nervios que finalizan en la dermis pueden transportar la información producida por emociones fuertes como, volviendo al ejemplo principal, el estrés.

Posibles condiciones

El ejemplo más concreto ha de ser el del acné. Seguramente has observado cómo súbitamente te brotas y tu cara puede llenarse de granos. Cuando tu piel segrega sustancias oleosas, es más probable que tengas acné, y se ha probado que el estrés causa la producción de algunas hormonas como el cortisol, que hace exactamente eso: aumentar la segregación de aceites naturales. Ahora lo sabes: estrés=granos.

Se cree que es muy probable que atravesar un estado de estrés implique el agravio de los síntomas de enfermedades autoinmunes preexistentes como la alopecia (la pérdida de cabello) o el vitíligo (manchas sin coloración en la piel). O sea, si ya perdías un poco de pelo, ¡el estrés podría hacer que pierdas todavía más!

Como verás, el estrés le ocasiona problemas a tu cuerpo en todo sentido. Por eso es importante que trates de mantenerlo lo más controlado posible; recuerda que es por tu salud.

Si quieres saber más, aquí te dejamos algunas opciones para combatirlo.