¿Tu deseo sexual es el normal?

Si sientes que hay algo mal contigo por la falta de deseo, es hora de que te pongas al corriente de que esto es normal y le pasa a muchas personas

Que el deseo sexual no esté sincronizado con tu pareja claramente puede traer problemas. (Shutterstock)

El deseo sexual es algo muy importante en la vida de una persona, ¿no te parece? Con él, se pone en jaque el disfrute, las fantasías y sobre todo el placer, pero cuanto más nos adentramos en este mundo, más descubrimos que no todo es tan sencillo.

Si te pasa que tu pareja y tú no están en la misma sintonía, es hora de conocer un poco qué está pasando y entender que es mucho más normal de lo que te parece. No te pongas mal y toma nota mental de todo lo que vamos a comentarte.

La sincronicidad

Que el deseo sexual no esté sincronizado con tu pareja claramente puede traer problemas. Tú por un lado quieres una cosa y el otro quiere otra. Esto ha generado a la largo del tiempo un montón de problemas y los sigue generando, pero ¡es normal!

Algo importante que tienes que entender es que no hay nada mal contigo, es simplemente que puede que no tengas ganas de estar con la otra persona todo el tiempo y eso no está mal. Basta de consumir que tenemos que estar disponibles todos el tiempo, esto no es así.

El deseo, a diferencia de otras, no es una necesidad básica, si bien es importante. Por lo tanto, no es como comer o beber que no puedes vivir sin ellas sin una ingesta diaria y esto lo tienes que entender tanto tú como tu pareja.

Los especialistas, entonces, reconocen dos tipos de deseos. Por un lado, el receptivo, el que, por ejemplo, sientes frente a un estímulo, como los besos o las caricias. Luego, está el espontáneo, que puede surgir de la nada.

Pero no estás obligada a sentir de repente un calor que te arrebata por tu pareja las veinticuatro horas los siete días de la semana. Esto depende mucho de lo que te pasa y está ligado al contexto en el que vives y habitas todos los días.

Lo importante

En estas situaciones, entonces, lo que queda es siempre poder establecer un espacio de intimidad con la otra persona, para poder charlar estas cosas y que algo tan lindo como el deseo no se convierta en una obligación.

Tú explotarás tu deseo cuando lo precises, y eso es a lo que tú y tu pareja deben atenerse. No hay nada malo con querer o no querer, es hora de romper un poco las convenciones sociales que nos dicen que el deseo va de la mano de un reloj.

¿Te habías preguntado ya sobre tu deseo sexual?