La fotografía se viste de moda

El archivo de Vogue abre sus puertas al público con “Vogue like a painting”, una exposición que muestra las mil y un caras de la fotografía de moda.

El Museo Thyssen de la capital de España descuelga sus obras de artes y cede el protagonismo a la fotografía de moda con “Vogue like a Painting”, una muestra que defiende la dignidad de este género y conecta la historia del arte con la fotografía de moda, a través de la mirada de maestros como Edward Steichen, Irving Penn o Peter Lindbergh.

La exposición, que permanecerá en la pinacoteca madrileña hasta el próximo 12 de octubre, combina referencias directas a piezas icónicas de la historia del arte, como “La joven de la Perla” de Vermeer, o las “Tres Gracias” de Rubens, con otras más abstractas que recuerdan estampas claramente impresionistas o victorianas.

Museo dentro del museo

“Quería hacer un ‘miniThyssen’ dentro del Thyssen. Cuando las fotos se publican en revistas, a veces la gente no se dan cuenta del valor artístico que tienen, porque están acompañadas por el ruido de la tipografía y los anuncios”, detalla a Efe la comisaria de la muestra, Debra Smith.

En total, son sesenta imágenes -una gota del vasto océano del archivo de la revista Vogue- que incluyen nombres conocidos y actuales como Paolo Roversi o Annie Leibovitz, junto a padres del género fotográfico como Cecil Beaton y Horst P. Horst.

Modelos como Carmen Kass o actrices como Helena Boham Carter aparecen ataviadas con prendas de Yves Saint Laurent, Louis Vuitton o Givenchy; aunque lo más importante de la muestra no es la ropa.

“El objetivo de la fotografía de moda, no es tanto mostrar una prenda bonita como crear una historia”, explica Smith, que invita a los espectadores a dejarse “tocar” y “desubicar” por cada imagen, tal y como solía decir Peter Lindbergh.

“”Vogue like a Painting” es un “espacio para pensar y respirar”, en un mundo cada vez más concentrado en Instagram e internet”, confía Smith, que ha buceado en el archivo de todas las ediciones nacionales de Vogue, como la de Estados Unidos, Inglaterra o Japón, pero también de Holanda, España o Francia.

Mosaico de miradas

La mirada de Irving Penn, uno de los retratistas más inspiradores de su tiempo, abre y cierra la muestra. Recibe al visitante una pensativa modelo con careta de ratón de encaje, pelo revuelto y blusa de Yves Saint Laurent, mientras que Cate Blanchett, convertida en la reina Isabel I de Inglaterra, le despide con su pétrea mirada.

Entre ambas, desfila la modelo estonia Carmen Kass, transformada en “Santa Isabel de Portugal” de Zurbarán, a través de la lente de Michael Thompson, o la británica Stella Tennat, atrapada por el objetivo de Paolo Roversi, que parece pintada por el discípulo de Klimt, Egon Schiele.

Annie Leibovitz, Mario Testino, Tim Walker, Mert Alas, Marcus Piggott, Steven Klein o Nick Knight, son algunos de los autores seleccionados de esta exposición.

De corte más surrealista, las fotografías de la revista durante la primera mitad del siglo XX, como la de Clifford Coffin, cuya imagen muestra cuatro mujeres con vestido de noche completamente desdibujado; o el trabajo de Edward Steichen -que llegó a dirigir el departamento de fotografía del MOMA (Museo de Arte Moderno de Nueva York)-, y que firma una instantánea de 1934 en la que una mujer con bañador se tapa dramáticamente la cara.

“Y es que en la mayor parte de las ocasiones la moda “brilla por su ausencia”, en servicio de la fotografía”, según explica Guillermo Solana, director artístico del Museo Thyssen que, con esta muestra, realiza su segunda incursión en la fotografía de moda tras la retrospectiva que ofreció con Mario Testino de protagonista en 2010.

La fotografía habla con la moda

“Vogue like a Painting” ha incluido en su recorrido dos vestidos, el impresionante “Queen Orchid” de Guo Pei -autora del estrambótico traje de Rihanna en el Met Ball-, y un diseño de alta costura de la firma Valentino, que ha virado su imaginario hacia el arte pictórico renacentista y bizantino.

La casa italiana ha cedido una pieza realizada en tul de seda verde hiedra, cuajado de bordados de motivos vegetales, margaritas, rosas y amapolas cosidas a mano, que dialogan con una serie de fotografías de bodegones de naturaleza.

La diseñadora china ha prestado, en cambio, un diseño que ha tardado en ver la luz tras dos años de trabajo de una veintena de bordadores, y que está formado por una gran cola en azul pavo real y blanco que, desde la pared más próxima, mira a Isabel I de Inglaterra, interpretada por Cate Blanchett y fotografiada por Irving Penn.

“Ambos son como una pintura -señala Guillermo Solana-, aunque no sean fotografías, recuerdan al público que arte y moda están muy conectados”.

Por Paula Montiel.

-Autores modernos como Annie Leibovitz o Mario Testino, dialogan con históricos como Cecil Beaton o Edward Steichen.

-“Vogue like a Painting” muestra setenta fotografías, una gota del océano que supone el archivo de una de las más prestigiosas revistas de moda.

-Dos vestidos, uno de Valentino y otro de la diseñadora china Guo Pei, se muestran junto con las fotografías en la exposición.