La coalición de Lula rechaza las denuncias infundadas de fraude electoral de Bolsonaro
Ctó en un comunicado el reconocimiento de la legalidad de los resultados por parte del Tribunal Superior Electoral y de todas las formaciones políticas, incluido el Partido Liberal (PL) al que pertenece Bolsonaro
La coalición del presidente reelecto de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, rechazó este jueves las denuncias del rival derrotado Flávio Bolsonaro sobre un presunto fraude electoral, expuestas en una carta de carácter golpista publicada la víspera.
La alianza de siete partidos encabezada por el Partido de los Trabajadores (PT) dijo que las acusaciones del excandidato ultraderechista, quien se fugó de Brasil dos días después de la derrota, "no se sustentan".
En ese sentido, citó en un comunicado el reconocimiento de la legalidad de los resultados por parte del Tribunal Superior Electoral y de todas las formaciones políticas, incluido el Partido Liberal (PL) al que pertenece Bolsonaro.
La ampliación de la votación: factor de discordia
En cuanto a la inusual ampliación de dos horas de la jornada electoral decretada por un juez de la Corte Suprema, uno de los argumentos del excandidato, la coalición recordó que el PL también pidió esta medida para ciertas regiones y que se registraron apenas 34,000 votos durante el horario ampliado.
Lula obtuvo el 52 % de los votos en la segunda vuelta de las presidenciales frente al 48 % de Bolsonaro, con una diferencia de 4.4 millones de papeletas.
La coalición recordó que el padre del candidato, el expresidente Jair (2019-2022), tampoco reconoció su derrota ante Lula en 2022 y tramó un golpe de Estado para mantenerse en el poder, por el que luego fue condenado a 27 años de cárcel.
Al mismo tiempo, las formaciones rechazaron la "interferencia extranjera" en el proceso electoral y acusaron a Bolsonaro de buscar "refugio" junto al líder estadounidense Donald Trump, un aliado.
"Brasil no es el patio trasero de nadie", afirmaron, citando una de las frases favoritas de Lula durante la campaña.
La carta de tinte golpista de Bolsonaro, en la que primero se autodeclaró presidente electo y que luego fue corregida, fue rechazada hasta por los aliados del excandidato.