La conmoción es total en Crans Montana, donde emergen detalles de la tragedia
Las autoridades suizas han asegurado que se están haciendo todos los esfuerzos posibles para llegar a conclusiones lo más rápido posible
La conmoción es total este segundo día del año en la localidad de esquí de Crans Montana, donde un incendio durante una fiesta de Nochevieja causó cuarenta muertes, la mayoría de personas muy jóvenes, incluso de catorce y quince años, según los llamamientos lanzados por las familias de desaparecidos.
Pasadas 36 horas de la tragedia, las autoridades aún no han informado sobre la identidad de las víctimas, aunque el Gobierno de Italia ha señalado que la primera identificada a través del ADN es un adolescente de 16 años de este país.
Labor de las autoridades
Las autoridades suizas han asegurado que se están haciendo todos los esfuerzos posibles para llegar a conclusiones lo más rápido posible y entregar los restos a sus familiares.
Para ello, han señalado que se cuenta con un dispositivo en el que participan 40 expertos forenses que trabajan a contrarreloj en esta delicada y terrible tarea.
“Se trabaja sin descanso para aportar respuestas legítimas a todas estas víctimas y sus familias afectadas por este drama sin precedentes; y la primera de ellas es saber si su ser querido forma parte de los heridos o si figura entre las personas que han perdido la vida”, dijo hoy a la prensa el comandante de la Policía del cantón de Valais, Frederic Gisler.
La jornada ha servido para establecer que la causa más probable del incendio en el bar 'Le Constellation' fueron bengalas encendidas y colocadas en botellas de champán.
Estos elementos pirotécnicos “se acercaron demasiado al techo, que se encendió muy rápido y de manera general”, sostuvo la fiscal general del cantón de Valais (al que pertenece Crans Montana).
Esta conclusión preliminar es resultado del análisis de vídeos tomados con teléfonos de personas que se encontraban en el local siniestrado.
En la misma dirección apuntan los testimonios de supervivientes y las declaraciones tomadas a los dos responsables del establecimiento, quienes explicaron a los investigadores la configuración interior del local, los trabajos que se habían realizado en éste y su capacidad.
La fiscal no precisó cuántas personas podían estar al mismo tiempo en el local nocturno, pero avanzó que será difícil establecer el número exacto que había cuando ocurrió el incendio, ya que un bar es un lugar del que la gente entra y sale continuamente.
Número de heridos
Por otra parte, la policía ha actualizado el número de heridos, que ahora cifra en 119, frente a los 115 sobre de los que se informó anteriormente.
De ellos, 71 son de nacionalidad suiza, 14 franceses, 11 italianos, 4 serbios, un belga, un bosnio, un luxemburgués, un polaco y un portugués, mientras que del resto se desconoce aún la nacionalidad.
Además, de los 119, 113 han sido identificados plenamente y todavía se indaga sobre los otros seis.
La cifra de cuarenta muertos se ha mantenido, pero tardan las respuestas en relación a sus identidades.
“Los protocolos de identificación formal estandarizados a nivel internacional requieren tiempo. Con este fin se han abierto expedientes en relación con varios países, entre ellos Suiza, Bélgica, Francia, Italia y Portugal, pero también Filipinas, Congo, Rumanía, Serbia y Turquía”, explicó Gisler.
Medio centenar de los heridos que han sufrido quemaduras muy graves -y en algunos casos en más de la mitad del cuerpo- han empezado a ser transferidos o lo serán en las próximas horas a países vecinos que han ofrecido su ayuda para que reciban los tratamientos altamente especializados que requieren, ya que el número de pacientes excede la capacidad de Suiza en este ámbito.
Mientras, la población de Crans Montana, una concurrida y muy apreciada localidad de esquí, se encuentra en 'shock' y se han multiplicado los puntos para depositar flores y otros objetos en recuerda de las víctimas.
Los rostros que más se ve dejar flores, llorar y abrazarse son de jóvenes que conocían a alguna de las víctimas, que escaparon de las llamas o que estaban en algún otro local de la zona en Nochevieja y ahora piensan que bien podrían haber estado entre ellas.