Wadephul urge a su homólogo iraní a renunciar a armas nucleares y a reabrir Ormuz
El jefe de la diplomacia alemana subrayó que, como estrecho aliado de EE. UU., tanto Berlin como Washington comparten el mismo objetivo
El ministro alemán de Exteriores, Johann Wadephul, instó este domingo a su homólogo iraní, Abás Araqchí, a renunciar de forma completa y verificable a las armas nucleares y a reabrir inmediatamente el estrecho de Ormuz.
En una llamada telefónica, Wadephul transmitió a Araqchí que Alemania apoya una solución negociada, según indicó su departamento en la red social X.
El jefe de la diplomacia alemana subrayó que, como estrecho aliado de EE. UU., tanto Berlin como Washington comparten el mismo objetivo, que es que "Irán debe renunciar de forma completa y verificable a las armas nucleares y reabrir inmediatamente el estrecho de Ormuz (...)".
La llamada telefónica se produjo después de que el presidente de EE.UU., Donald Trump, afirmó el martes pasado que el canciller alemán, Friedrich Merz, "no sabe de lo que habla" al creer aparentemente que "está bien que Irán tenga un arma nuclear" y al acusar de nuevo a Alemania de no haber apoyado a Washington en la guerra contra Irán.
Merz siempre ha defendido que Irán no debe hacerse con el arma nuclear, pero Trump reaccionó así a las críticas del mandatario alemán sobre la guerra, al afirmar éste un día antes en un colegio que Washington no tenía una estrategia de salida coherente y que el régimen de Teherán estaba "humillando a toda una nación" en las negociaciones.
El retiro de militares de EE.UU. de Alemania
Entre críticas mutuas, EE.UU. anunció el viernes la retirada parcial de unos 5,000 soldados estadounidenses de Alemania y el sábado Trump sostuvo que serán "muchos más".
Este anuncio ha sido interpretado como un castigo a Merz, además de un mensaje a todos los aliados europeos de la OTAN, a varios de los cuales el presidente estadounidense critica por su supuesta falta de apoyo en su conflicto con Irán.
Reacción alemana a retiro de tropas de EE.UU.
El Gobierno alemán se esforzó este sábado por minimizar el impacto del anuncio de la retirada de unos 5,000 soldados estadounidenses del país, un movimiento visto como simbólico, si no fuera porque supone otro golpe a la relación transatlántica e incluye otro más problemático para Alemania y Europa: la aparente cancelación del despliegue de armas de alcance intermedio.
El ministro germano de Defensa, Boris Pistorius, dijo en un comunicado que la retirada parcial "era previsible", dada la revisión del despliegue de sus tropas a nivel mundial efectuada por Estados Unidos (EE.UU.) que ya sugirió otro enfoque en Europa y porque el presidente estadounidense, Donald Trump, ya había ordenado durante su primer mandato la retirada de 12,000 soldados de Alemania, si bien el Congreso se opuso.
Pero el anuncio del Pentágono cogió igualmente por sorpresa al Gobierno, ya que tanto el jefe del Estado, Carsten Breuer, como el ministro de Exteriores, Johann Wadephul, habían regresado con una impresión positiva de sus recientes viajes a EE.UU.
La importancia de la presencia alemana
La base aérea de Ramstein es la mayor base militar estadounidense fuera del país, Stuttgart es sede del Mando Europeo de Estados Unidos (EUCOM) y el Mando para África (AFRICOM), Landstuhl acoge el mayor hospital militar fuera de EE.UU., y el mayor campo de entrenamiento militar fuera de EE.UU. se encuentra cerca de Grafenwöhr.
El interés es mutuo, recalcó Pistorius, ya que desde estas bases y otras ambos países trabajan "por la paz y seguridad en Europa, por Ucrania y por la disuasión conjunta".
La retirada en los próximos meses afectará a una brigada completa ya desplegada y a un batallón de fuego de largo alcance que debía llegar al país más adelante este año, según medios como CBS News y The Washington Post.
Esto implicaría un golpe duro para Alemania y Europa, ya que en 2024 EE.UU. -bajo el presidente Joe Biden- y Alemania acordaron el despliegue en el país centroeuropeo a partir de 2026 de misiles de crucero estadounidenses convencionales Tomahawk con un alcance de hasta 2.500 kilómetros para la disuasión y defensa ante la amenaza rusa.