ONU advierte dificultades para celebrar elecciones en Haití este año
La Fuerza de Supresión de Pandillas, una nueva unidad internacional, se implementará para ayudar a estabilizar Haití y facilitar el proceso electoral
Aunque las autoridades haitianas anunciaron elecciones para el próximo 30 de agosto, cumplir con esa fecha parece improbable. Según fuentes del sistema de Naciones Unidas en Haití, el país todavía no cuenta con un nuevo calendario electoral oficial, aunque se mantiene la expectativa de realizar una primera vuelta antes de finalizar el año.
Haití no celebra elecciones generales desde 2015.
Los últimos comicios presidenciales comenzaron ese año y concluyeron en 2016 con la elección del presidente Jovenel Moïse. Desde entonces, el país atravesó nuevas crisis políticas, el asesinato de Moïse en 2021 y un acelerado deterioro de la seguridad provocado por el avance de las bandas armadas.
“Será complejo por el tema de seguridad en las zonas afectadas por las pandillas”, explicaron fuentes de la ONU en Haití. Advirtieron además que las bandas ya no operan solo en Puerto Príncipe, sino que ampliaron su control territorial hacia departamentos como Artibonito y Centro.
Estas tres zonas concentran alrededor del 54 % del electorado haitiano.
La magnitud de la violencia continúa agravándose. Solo entre enero y marzo de este año se contabilizaron más de 1,600 personas fallecidas en hechos vinculados a la crisis de seguridad.
Mientras tanto, las autoridades de transición, con respaldo de Naciones Unidas, impulsan medidas orientadas a facilitar un eventual retorno a las urnas y reducir el riesgo de un proceso caótico.
Entre las iniciativas en discusión figura establecer requisitos mínimos de afiliación para los partidos políticos.
Por ejemplo, en la actualidad, hay más de 300 organizaciones registradas en Haití. También se plantea revisar cerca de seis aspectos de la Constitución haitiana, incluyendo el alineamiento de los ciclos electorales, la cantidad de representantes por departamento y la relación de poder entre el presidente y el primer ministro.
Desde febrero de 2026 —tras la disolución del Consejo Presidencial de Transición— Alix Didier Fils-Aimé quedó al frente del Poder Ejecutivo haitiano. Sin embargo, la organización de las elecciones corresponde al Consejo Electoral Provisional, organismo encargado de montar los comicios. El primer ministro mantiene la conducción política del proceso de transición.
Este lunes, Fils-Aimé afirmó que se celebrarán elecciones cuando hayan acabado con las bandas armadas.
"Seguimos trabajando para mejorar las condiciones de vida de la población. Acabaremos con las bandas. Recuperaremos los territorios. Después, prepararemos el país para la celebración de elecciones. Las elecciones se celebrarán cueste lo que cueste", declaró Fils-Aimé durante una ceremonia pública reseñada por la agencia EFE.
Nueva fuerza
Tras la salida de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), la crisis haitiana continuó deteriorándose y aumentaron las dudas sobre la efectividad de los esfuerzos internacionales de estabilización.
Ahora, la comunidad internacional apuesta por una nueva estructura: la Fuerza de Supresión de Pandillas, una unidad militar y policial internacional autorizada por Naciones Unidas para combatir y desarticular grupos armados en Haití.
La coalición la integrarán hasta 5,550 miembros: 5,000 militares, 500 policías y 50 civiles.
En abril, como parte del nuevo esquema de apoyo internacional, inauguraron la Oficina de Apoyo de las Naciones Unidas en Haití.
A diferencia de la MSS —que dependía de contribuciones voluntarias de distintos países— la nueva fuerza contará con un presupuesto aprobado de 407 millones de dólares, financiado de forma obligatoria por los Estados miembros de la ONU, según explicaron fuentes del organismo internacional. A esto se suma un fideicomiso de 230 millones de dólares, de los cuales ya hay 180 millones disponibles en efectivo.
A inicios de mayo, el canciller Roberto Álvarez formalizó un aporte de 10 millones de dólares al fondo fiduciario de Naciones Unidas destinado a la nueva fuerza internacional.
Las operaciones militares en Haití incluyen el despliegue de efectivos de países como El Salvador, Guatemala, Chad y Mongolia. En esta ocasión no participarán miembros de Kenia.
Mientras tanto, Estados Unidos descartó enviar tropas, aunque mantiene apoyo a otras iniciativas relacionadas con la crisis haitiana.