Gregorio Torres, la figura clave entre la música y la inteligencia artificial
El cofundador de Unisound afirma que el reto está en garantizar que los creadores reciban una compensación por el uso de sus obras en el entrenamiento de modelos de IA.
Durante décadas, las grandes decisiones de la industria musical tuvieron rostro de artista, de productor o de ejecutivo discográfico. La irrupción de la inteligencia artificial reordenó ese mapa y dejó al descubierto una pieza que antes pasaba inadvertida: quien gestiona los derechos, los datos y las licencias. En ese terreno se mueve Gregorio Torres, cofundador y Director of Music Licensing de Unisound, y su trabajo ilustra por qué este rol se ha vuelto tan determinante para el futuro de la música.
La razón es tan técnica como urgente. Los modelos de inteligencia artificial que generan o procesan música necesitan entrenarse con enormes volúmenes de obras, y para hacerlo de forma legítima requieren permisos y derechos que alguien debe negociar, verificar y normalizar. Esa labor, invisible para el público, es la que sostiene buena parte del nuevo ecosistema. "Nos especializamos en intermediar acuerdos y gestionar licencias de grandes volúmenes de música, permitiendo que las empresas de tecnología cuenten con los permisos y derechos necesarios para entrenar sus modelos de inteligencia artificial", explica Torres. Bajo esa lógica, Unisound ha articulado alianzas que representan más de diez millones de canciones y obras.
El argumento de Torres tiene una dimensión ética que él defiende con claridad. Lejos del relato que presenta a la IA como una amenaza para los músicos, su apuesta es la contraria: convertir esa tecnología en una fuente de ingresos para los creadores. "Saber que estamos contribuyendo a que muchos creadores alcancen seguridad financiera al licenciar su música para entrenar modelos de IA, y que además no van a ser reemplazados por esta tecnología, es muy gratificante", afirma. La diferencia, en su visión, no está en frenar la IA, sino en asegurar que el creador participe del valor que genera.
Hay además un problema estructural que este rol ayuda a corregir. La industria pierde cada año cerca de 4 mil millones de dólares a causa de procesos manuales, errores en el registro de obras y regalías que nunca llegan a cobrarse.
Con agentes de inteligencia artificial y un software propio de verificación de derechos y normalización de datos, el equipo de Torres ha ayudado a editoriales musicales a recuperar más de 15 millones de dólares en regalías perdidas, y ha generado más de 50 millones de dólares en oportunidades para los dueños de catálogos. Son cifras que muestran cómo la automatización, bien dirigida, devuelve dinero a quienes lo crearon.
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¿Cómo se perfila entonces el futuro? Torres lo divide en dos frentes. Por el lado creativo, anticipa que existirán todas las herramientas para que cualquier productor componga sin fricción. Por el administrativo, prevé que los procesos manuales que hoy drenan miles de millones de dólares se transformarán hasta volverse mucho más eficientes gracias a la automatización y a los agentes de IA. En ambos casos, alguien tendrá que tender el puente entre los catálogos y la tecnología, y es ahí donde el Director of Music Licensing deja de ser un cargo administrativo para convertirse en un actor estratégico.
La trayectoria de Torres respalda su autoridad para hablar del tema. Egresado de Berklee College of Music en 2022, trabajó como ingeniero de grabación junto a artistas como Timbaland, Drake, Justin Timberlake, Cardi B, Bizarrap, Jhayco, Mora y Dei V antes de fundar Unisound. Esa doble perspectiva, la del estudio y la del negocio, también la lleva a los espacios donde se define el rumbo de la industria. Como miembro votante de la Recording Academy, asume la responsabilidad de votar de manera informada en los Grammy, y a la vez busca aportar al futuro del sector "promoviendo un uso de la IA que beneficie siempre al creador y que no represente una amenaza para la creatividad". Como Friend of the Guild del Guild of Music Supervisors, comparte ese debate con otros profesionales del licenciamiento.
En el fondo, la historia de Gregorio Torres revela un cambio de época. La música del futuro no dependerá únicamente de quienes la compongan, sino también de quienes garanticen que, en la era de la inteligencia artificial, esa música siga teniendo dueño, valor y protección. Ese, cada vez con más fuerza, es el trabajo del Director of Music Licensing.
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