El esperado decreto de Tomás Hernández Alberto

Un hijo de Espaillat en la antesala del Banco Agrícola

Tomás Hernández Alberto, una carta técnica y política para el Banco Agrícola. (Fuente externa)

En Tomás Hernández Alberto, tiene el mandatario de la nación Luis Abinader Corona, una idónea alternativa para reducir el ruido que durante las últimas semanas se ha escuchado por los predios del Banco Agrícola de la República Dominicana, al tiempo que una garantía de eficiencia técnica y administrativa encabezada por un calificado y apreciado profesional de la agropecuaria con una extensa y sólida experiencia.

Desde hace varios días, su nombre ha logrado una acentuada sonoridad y hay quienes han llegado al extremo de asegurar que el decreto presidencial de designación está redactado y por tanto, su nombramiento podría ser avalado, oficialmente, en las próximas horas.

Políticamente, desde hace un considerable tiempo, Hernández Alberto se ha identificado, defendiendo a capa y espada la figura y el modelo de gobernanza del licenciado Abinader Corona, conformando, tan pronto como logró su separación de la organización partidaria que encabeza el ingeniero Miguel Vargas, el Movimiento El Poder pa’ el Pueblo, con presencia en gran parte de la geografía nacional.

Desde esa trinchera, el veterano político y emprendedor agropecuario no escatima esfuerzo y tiempo en mantener un categórico y persuasivo discurso en procura de legitimar las acciones gubernamentales y permanencia del licenciado Abinader en el solio presidencial como aval para continuar impulsando el fortalecimiento institucional y el desarrollo socioeconómico en la nación soñada por los trinitarios y restauradores.

Su deseada inclusión en el funcionariado del gobierno que preside Luis Abinader Corona, a juicio de los amigos y allegados de Tomás Hernández Alberto, bien podría contribuir en el nuevo perfil y las prioridades emanadas en el reciente Consejo de Ministros de Gobierno Ampliado, celebrado en el Palacio Nacional.

No faltan quienes se arriesgan en afirmar que el locuaz y aguerrido Hernández Alberto, además de representar un rostro fresco y ser un generador incansable de energías positivas en el equipo de gobernanza perremeísta, aportaría para aminorar la percepción de algunos adversarios que se arriesgan a asegurar que el Estado dominicano del presente es una cantera de diversos popis.

Sustentados en esa percepción, son esos cercanos y simpatizantes, entre otros tantos dominicanos conocedores de la profesionalidad, honestidad y dinamismo del político, hijo distinguido de la provincia Espaillat, los que a viva voz y con la mayor prudencia y sensatez, frente al primer ejecutivo de la nación, licenciado Luis Abinader Corona, sugieren emitir a la mayor  brevedad posible, luego de ser sopesado serena y pausadamente, el Decreto que autorice la designación de Tomás Hernández Alberto como nuevo Administrador del Banco Agrícola.

Tal nombramiento, además de ser un merecido reconocimiento a un dominicano amante del campo y solidario con sus productores, constituiría un estímulo y distinción que alegraría a muchos hombres y mujeres orgullosos de haber nacido en este hermoso y productivo terruño del Caribe.

Ya veremos…

Sociólogo y comunicador dominicano.