El nuevo hub de confianza, logística e inversión tecnológica en el Caribe
Confianza, inversión y reformas impulsan el nuevo ciclo de crecimiento dominicano
La República Dominicana diversifica su potencial, se consolida como un referente de estabilidad institucional y dinamismo económico en el Caribe. El fortalecimiento del marco jurídico y la mejora continua en las calificaciones crediticias ha sentado las bases para un clima de confianza sin precedentes. Un documento reciente[i] de la Secretaría de Asuntos Económicos del PRM motiva esta reflexión. La confianza se traduce en hechos concretos como es la reducción del EMBI (riesgo país) a niveles históricamente bajos. La inversión privada ha promediado por encima del 30% del PIB en los últimos 5 años, superando por mucho los niveles de los últimos 15 años previos. La Inversión Extranjera Directa (IED) mantiene una tendencia ascendente desde 2018, lo que refleja la confianza de los inversionistas en la rentabilidad y estabilidad de largo plazo del país.
Detrás de los números que bajan (el riesgo país), hay estructuras que suben (productividad). La credibilidad macroeconómica hoy tiene nombre y apellido: Responsabilidad Fiscal, Transparencia y una Gobernanza que finalmente se refleja en los índices del Banco Mundial. El mercado no solo mira el saldo, mira las reglas del juego.
Un ejemplo reciente es la inversión anunciada por Google, que destinará 500 millones de dólares a la construcción del primer puerto de intercambio digital de América Latina, el octavo a nivel mundial. La infraestructura resultante multiplicará 10x la capacidad de transmisión de datos del país y reducirá significativamente la latencia, lo que posiciona a la República Dominicana como un nodo estratégico para el desarrollo de la inteligencia artificial y servicios digitales avanzados en todo el hemisferio.
Para asegurar que este proceso de crecimiento potencial se mantenga en el tiempo y no sea meramente cíclico, se están ejecutando inversiones masivas en sectores clave:
- Modernización de redes eléctricas, plantas y almacenaje, así como nuevos puertos marítimos, lo que reduce los costos operativos y fortalece el posicionamiento como centro logístico.
- Agua y Saneamiento, con más de RD$27,000 millones invertidos, se garantiza la viabilidad de nuevos polos turísticos y la salud pública.
Se ha logrado reducir la subalimentación en casi un 60% (FAO) y la pobreza monetaria en más de un 40% desde la pandemia. También se ha reducido en 20% en la mortalidad materna e infantil, avances en indicadores sociales que, junto a mejoras en la educación, están formando una fuerza laboral más sana y capacitada para los retos de la economía digital.
El 2025 cerró con indicadores laborales positivos: un promedio de 133,915 nuevos empleos (bajando la informalidad) y una desocupación de apenas el 5.0% con la mayor tasa de ocupación en la historia. La combinación de una masa salarial y remesas en crecimiento, elevan los ingresos reales, sentando las bases para un consumo estable y con perspectivas de mejora constante.
Los avances institucionales, la conectividad tecnológica y un mercado laboral robusto, garantiza un PIB potencial cada vez mayor, resiliente y competitivo ante los retos globales. Nuestro compromiso es garantizar las condiciones necesarias para duplicar el tamaño de la economía para el 2036.