¿Y qué fue? — la pregunta que viajó del Caribe a la India
La danza como forma de encuentro cultural
Cuando la nostalgia me gana en Nueva Delhi, busco una bolsa de chips de plátano verde. Los venden aquí, en la India, con un danzante de Kathakali en la portada — máscara verde, tocado dorado, palmeras de fondo que podrían ser de Kerala o de cualquier playa dominicana. Los compro. Los como. Y por un momento, el trópico regresa.
No sabía entonces que Kerala y la República Dominicana se parecían tanto. Que las dos son costeras y tropicales. Que las dos cargaron siglos de contacto con el mundo sin perder lo propio. Que las dos colocaron, como lenguaje, la danza en el centro de todo.
Lo supe cuando vi el video.
Son mujeres con trajes que evocan el sari — rojos y dorados, con flores en el cabello. Y lo que suena es dembow. Lo que suena es Don Miguelo. Lo que suena es el Caribe — a quince mil kilómetros de distancia, sin vuelo directo, cruzando medio planeta.
No se cambiaron de ropa. Bailaron el Caribe exactamente con sus trajes de fiesta, Desde su ciudad costera, en diálogo con el mundo, sin perder su esencia.
ASTHRA Dance Company, de Njarakkal, Kerala, bailó «Y qué fue?» en una competencia de danza. Quedaron subcampeonas. Y el video se viralizó — 226 mil likes, más de 71 mil compartidos, el Caribe resonando en Kerala ante miles de ojos, y con Don Miguelo.
Y yo, dominicana en Nueva Delhi, con una mezcla de sentimientos, algo similar al orgullo y mucho de sorpresa.
En el Caribe, las madres enseñan a bailar a los bebés tan pronto pueden sostenerse sobre sus pies. Los arrullan entre el calor y el balanceo rítmico de las mecedoras. El ritmo transmitido de madre a hijos. En Kerala, las mujeres sostienen siglos de danza en el cuerpo — formas que narran, que preservan, que comunican lo que las palabras no alcanzan. Dos maneras distintas de hacer lo mismo: guardar una cultura entera en el movimiento.
Quizás por eso el dembow no llegó a Kerala como cosa exótica. Llegó como algo que esos cuerpos sabían reconocer.
No hubo gestión formal o institucional. De manera espontánea, un grupo de mujeres jóvenes escucharon un ritmo distinto que hicieron suyo.
Desde la República Dominicana me han escrito para preguntarme si es verdad. Si realmente, en un pueblo costero del sur de la India, un grupo de mujeres bailó dembow con sus trajes y flores en el cabello. Les digo que sí. Que Kerala y Dominicana se tocaron sin que nadie lo planificara, y que ninguna de las dos quedó igual.
¿Y qué fue?
Fue, Don Miguelo. Y fue hasta Kerala.