Son ventarrones, no tornados
Por qué los tornados son extremadamente raros en República Dominicana
Existe una tendencia generalizada en la República Dominicana y gran parte del Caribe, tanto en los medios de comunicación como en la población, de catalogar como "tornado" a cualquier viento fuerte. Sin embargo, esto constituye un error conceptual importante. Los ventarrones y los tornados son fenómenos atmosféricos con características, orígenes y niveles de complejidad muy distintos.
Los tornados son eventos extremadamente raros en la geografía dominicana. Por lo general, se originan en países de latitudes medias (entre los 30 y 50 grados de latitud norte y sur), donde el choque de masas de aire con diferentes temperaturas y presiones es mucho más frecuente e intenso. Es por esta razón geográfica que naciones como Estados Unidos, Canadá, China, Australia, India y Argentina se encuentran entre las más afectadas por estos sistemas.
La formación de un tornado requiere una combinación específica y compleja de factores atmosféricos. Entre ellos destacan una fuerte cizalladura vertical (un cambio brusco en la dirección y fuerza del viento a diferentes alturas), la colisión de masas de aire frío y seco con masas cálidas y húmedas, y el desarrollo de una supercelda. Esta última es una nube de tormenta (cumulonimbus) muy potente que alberga en su interior una corriente de aire giratoria llamada mesociclón. Visualmente, la característica definitiva de un tornado es el famoso embudo que desciende desde la base de la nube hasta tocar el suelo, un elemento que jamás posee un ventarrón.
Por otro lado, el origen de un ventarrón está ligado al ciclo natural de las nubes de tormenta convencionales. Estas estructuras se alimentan de corrientes de aire cálido y húmedo que ascienden a gran velocidad (hasta 160 km/h). Al subir, este aire se enfría drásticamente hasta alcanzar temperaturas de entre -50 °C y -90 °C. Al volverse más denso y pesado, el aire frío desciende de forma violenta hacia la superficie. Cuando estas corrientes chocan contra el suelo, se expanden horizontalmente y generan vientos que pueden superar los 100 km/h, capaces de derribar árboles, arrancar techos y causar daños severos.
En resumen, un ventarrón es simplemente una corriente de aire frío que desciende con fuerza desde el interior de una nube de tormenta, y suele venir acompañado de lluvias intensas y granizo. En contraste, un tornado es un torbellino en forma de embudo que conecta la nube con el suelo, caracterizado por una estructura dinámica donde el aire cálido sube rápidamente mientras el aire frío lo envuelve al descender a gran velocidad.
El autor de este artículo es divulgador científico, articulista y comunicador especializado en meteorología y sismología. Residente en Santiago de los Caballeros.