La generosidad de creer en otro

El legado de Manuel Mora Serrano y la fe en el talento ajeno

El escritor Manuel Mora Serrano. (Diario Libre/Neal Cruz)

Hace unos días, Denis Mota recordó, en un artículo dedicado a mi padre, el escritor Manuel Mora Serrano, lo que significó para él enviarle unos versos a un autor conocido y recibir no solo una respuesta, sino también su apoyo público. De aquel gesto nació una relación que duró toda la vida. Mota la recordó ahora, con motivo de la feria del libro

He escuchado historias parecidas de otros jóvenes y no tan jóvenes escritores, muchos de ellos de provincias, antes y después de la partida de mi padre, hace ya tres años. Descubrir nuevos talentos le producía un entusiasmo genuino. Algunos fueron la razón de sus recorridos por el país, a los que llamaba «turismo literario»; otros se convirtieron en amigos cercanos. Pocos quedaron indiferentes a su generosidad.

Estos días he pensado en su papel como guía y en lo que significa acompañar de verdad a otra persona. En el mundo de los negocios y del apoyo a las empresas se habla mucho de coaching y mentoría. Para algunos son una profesión; para otros, una forma de responsabilidad social. Sin embargo, demasiados programas terminan reducidos a una consulta puntual sobre un tema o a una foto para las redes sociales. La mentoría capaz de transformar una trayectoria exige más.

El éxito, la experiencia y el tiempo disponible no bastan. Hace falta disposición para acercarse al otro y humildad para reconocer en sus dudas y su determinación algo de nuestros propios comienzos. También se necesita un propósito compartido: entender qué quiere lograr quien recibe la mentoría y cómo sería crecer desde su realidad, no desde las expectativas del mentor.

Sobre todo, hay que ofrecer el apoyo que la persona necesita, no solo el que sabemos o queremos dar. Este es uno de los mayores vacíos de muchos programas. Llegamos con una lista de soluciones: un plan de negocios, el diseño de una etiqueta, un curso de contabilidad o una guía de marketing. Una etiqueta nueva ayuda poco a quien vive en un pueblo remoto y debe recurrir a intermediarios incluso para conseguir una muestra o comprar pequeñas cantidades, a precios elevados. Un curso de marketing tiene un alcance limitado si el producto aún presenta fallas o si las condiciones para obtener crédito son demasiado onerosas.

La literatura y los negocios recorren caminos distintos. Aun así, quien escribe necesita lecturas, comentarios y estímulo a lo largo del tiempo. Del mismo modo, quien emprende necesita acompañamiento sostenido, personas con experiencia que comprendan la distancia que le falta por recorrer y políticas capaces de remover obstáculos que ningún mentor puede resolver por sí solo. Se necesita, entre otras cosas, un Estado más ágil y coordinado.

En la labor de mi padre había una fe inquebrantable en el talento ajeno. Para apoyar a quienes emprenden, jóvenes o mayores, también hace falta creer en ellos. No todos los proyectos prosperarán. Pero quienes trabajan cada día por sacar adelante el suyo merece apoyo público y privado y mentores que escuchen antes de aconsejar. A veces, una respuesta oportuna y el respaldo sincero de alguien que cree en nosotros pueden cambiarnos la vida y dar un nuevo rumbo a nuestras obras y nuestros proyectos.

Facilitadora comercio y exportacion, experta exportación de servicios y Caribe.