Lo que aprendí al mirar las estadísticas de Tony Fernández
La hoja del petromacorisano es un expediente interesante para el Salón de la Fama
Durante años, cuando alguien me preguntaba por qué Tony Fernández no estaba en el Salón de la Fama de Cooperstown, yo sonreía y agradecía que todavía lo recordaran con cariño. Muchas veces no decía nada más. No sabía cómo responder sin sentir que hablaba solamente desde el lugar de su esposa, ni cómo convertir aquella inquietud en una conversación que pudiera compartir con otros.
Esta investigación comenzó precisamente por esa pregunta. En la entrega anterior exploramos si la fama, la personalidad reservada de Tony o el hecho de haber construido la mayor parte de su historia en Toronto pudieron influir en la manera en que fue recordado. No encontramos una explicación única. El paso siguiente era mirar las estadísticas y compararlas con las de otros campocortos de su época.
Confieso que entrar en las estadísticas me producía cierta incomodidad. Quizás porque pueden sentirse frías. Quizás porque, en la primera comparación, Tony no aparece delante en la mayoría de las columnas. Pero si de verdad quería comprender lo ocurrido, no podía escoger solamente la evidencia que me hiciera sentir mejor.
Por eso le pregunté a Abraham, nuestro hijo y scout profesional, qué significaba realmente el WAR y cómo podía ayudarme a leer la carrera de su papá. Le pedí que me lo explicara usando las estadísticas de Tony. No necesitaba dominar una fórmula; necesitaba entender lo suficiente para hacer mejores preguntas.
Un lenguaje nuevo para mí
Aprendí que el WAR intenta reunir en una sola cifra el valor aportado por un jugador mediante su ofensiva, defensa, corrido de bases y tiempo de juego. El WAR7 suma el WAR de sus siete mejores temporadas. El JAWS promedia el WAR de toda la carrera con el WAR7 para compararlo con otros jugadores de la misma posición. Y el OPS+ mira solamente la ofensiva, ajustándola por la época y el estadio; 100 representa el promedio de la liga.
Ninguna de estas medidas es una sentencia. No sabemos qué peso les dio cada votante en 2007, y algunas no ocupaban entonces el lugar que ocupan hoy. Aun así, permiten ordenar la conversación y mirar carreras de épocas distintas con un punto de referencia común.
La línea de Tony comienza con datos más conocidos: 2,276 hits, promedio de .288, 246 bases robadas, cinco selecciones al Juego de Estrellas y cuatro Guantes de Oro consecutivos. Baseball-Reference le asigna 45.3 de WAR, 30.5 en sus siete mejores temporadas, 37.9 de JAWS y un OPS+ de 101.
La primera comparación
Primero coloqué a Tony junto a cuatro campocortos de su tiempo que hoy están en Cooperstown. Cada lector puede observar la comparación y formarse su propia opinión.
Ripken, Ozzie, Trammell y Larkin acumularon totales más altos en WAR, WAR7 y JAWS. Esa es la lectura más inmediata. También hay otros detalles: el OPS+ de Tony fue 101, frente a 87 de Ozzie, quien construyó buena parte de su valor desde la defensa. No eran el mismo tipo de campocorto y no llegaron a sus cifras por el mismo camino.
Al mirar esta tabla entendí que comparar no significa decidir quién tenía más talento a partir de una sola columna. Vi diferencias, pero también entendí que ninguna columna podía explicar por sí sola una carrera.
La comparación que cambió mi pregunta
Después coloqué a Tony junto a dos campocortos que no fueron exaltados por los escritores, pero recibieron muchas más oportunidades de permanecer en la boleta. Ahí mi pregunta dejó de ser si Tony tenía exactamente las estadísticas de Ripken u Ozzie. Comencé a preguntarme si cuatro votos guardaban proporción con la carrera que estaba viendo.
Tony y Omar Vizquel aparecen casi iguales en WAR de carrera. Tony tiene un JAWS y un OPS+ más altos; Vizquel jugó más partidos, acumuló más hits y ganó once Guantes de Oro. Dave Concepción quedó por debajo de Tony en WAR, JAWS y OPS+, pero tuvo otros méritos y una historia muy ligada a los campeonatos de Cincinnati.
Vizquel recibió 156 votos, el 37 por ciento, en su primera aparición. Concepción obtuvo 31 votos, el 6.8 por ciento, y pudo continuar; en 2007 estaba en su decimocuarto año de consideración y recibió 74 votos. Tony obtuvo cuatro. Las votaciones ocurrieron en años distintos y bajo boletas diferentes, de modo que no podemos exigir resultados idénticos. Pero la diferencia en las oportunidades sí merece una pregunta.
¿Qué hizo visibles unas carreras durante años y por qué la de Tony desapareció tan pronto?
La boleta de 2007
La boleta que encontró Tony estaba llena de nombres capaces de concentrar toda la atención. Cal Ripken Jr. recibió 537 votos y Tony Gwynn 532. En ella también aparecía Mark McGwire, cuya candidatura estaba rodeada por una controversia que dominaba la conversación del béisbol. Ese tema merece una investigación aparte; aquí solamente importa reconocer el ambiente en el que el nombre de Tony fue evaluado.
¿Pudo una boleta cargada de grandes estadísticas, enorme fama y controversias colocarlo en desventaja? Es posible, pero no puedo afirmarlo como una causa demostrada. Lo que sí sabemos es que Dave Concepción recibió 74 votos, Alan Trammell 73 y Tony cuatro. Después de aquella votación, dos nombres continuaron bajo consideración y el suyo desapareció de la boleta.
Las estadísticas tampoco cuentan por sí solas todo lo que ocurrió alrededor de una carrera. Todavía quiero examinar con más cuidado las lesiones de Tony, sus cambios de equipo y sus cambios de posición. Quiero entender qué efecto tuvieron en sus estadísticas y en la historia que llegó a manos de los votantes.
Lo que cambió para mí
No terminé esta comparación con una respuesta definitiva sobre Cooperstown. Terminé con algo que antes no tenía: preguntas más claras y una manera de comenzar la conversación.
Ahora, cuando alguien me pregunte por qué Tony no está en el Salón de la Fama, ya no tendré que limitarme a sonreír y agradecer, como solía hacerlo. Podré hablar de sus 2,276 hits, de sus Guantes de Oro, de las estadísticas modernas, de los jugadores con quienes fue comparado y de la diferencia entre sus cuatro votos y las oportunidades que recibieron otras carreras. Quizás cada persona llegue a una conclusión distinta. Eso también forma parte de una investigación abierta.
Yo sigo creyendo que el talento, la capacidad y el desempeño de Tony estuvieron a la altura de los grandes campocortos de su época. Al compartir lo que encontré, espero que otros puedan mirar estas comparaciones, añadir sus propias preguntas y continuar la conversación.
Agradezco a Diario Libre por permitirme expresar una inquietud que durante mucho tiempo guardé en silencio y por darme la oportunidad de compartir mi opinión con los seguidores de Tony que quizás tenían las mismas dudas y se hacían la misma pregunta que yo.
Esta vez no quiero cerrar la conversación. Quiero abrirla.
Fuentes para revisión editorial
1. Baseball-Reference — Shortstop JAWS Leaders
2. Baseball-Reference — Tony Fernández
3. Baseball-Reference — Omar Vizquel
4. Baseball-Reference — Dave Concepción
5. Baseball-Reference — votación del Salón de la Fama de 2007
6. Baseball-Reference — votación del Salón de la Fama de 1994