Alí Babá, el calumniado El policía de la web
Alí Babá, personaje de ficción del cuento Alí Babá y los Cuarenta Ladrones, de Las Mil y Una Noches, célebre recopilación de relatos del Oriente medieval, era un pobre leñador de Persia que presenció a una banda de ladrones que entraban y salían de su escondite, donde guardaban su tesoro en el bosque en que él cortaba madera. El tesoro estaba en una cueva, que se sellaba herméticamente y se abría con las palabras mágicas “ábrete y ciérrate Sésamo”. Al marcharse los ladrones, Alí Babá, que había oído las palabras, entró a la cueva y se llevó parte del tesoro a su casa. Su hermano rico se enteró y supo de las palabras mágicas, entró a la cueva, fue descubierto, interrogado, y despedazado por los ladrones, que persiguieron al leñador, haciéndolo pasar por peripecias a las que pudo sobrevivir y en las que perecieron todos los ladrones, quedándose como único conocedor de la cueva y de las palabras mágicas. Nunca fue el jefe de esa banda, tan sólo un afortunado leñador.
Francisco Castro Catrain
la policía en un organismo paramilitar en cualquier país del mundo, porque se rige por una disciplina jerárquica que obliga a una obediencia con muy restringida libertad para actuar por cuenta propia, en otras palabra, el espíritu de cuerpo está por encima de la voluntad individual. Por eso, el caso de este pronunciamiento público es un asunto que se presta a muchas interpretaciones, entre las cuales incluye que la tal denuncia bien pudo no ser una iniciativa personal del agente, sino parte de una presión para que el sueldo de los policías se adecente, algo que se ha frustrado con el envío al congreso de un aumento de fondos para la PN, que no lo permitiría. Debido a esto no es un caso tan simple, sino que deberá ser asumido por el Congreso, que es el que tiene en su poder el presupuesto, y que va a tener que decidir si lo aprueban como está o lo modifican para asignar los fondos necesarios a la Policía para mejorar de manera sustancial los sueldos.
Ramón Reyes