Riqueza, sí. Pero con cultura

El llamado de atención de Molina Achécar a las nuevas generaciones empresariales

El ingeniero Molina Achécar es el Yoda de los banqueros, el decano sabio y prudente. Habla despacio y bajito y no dice una palabra de más o de menos. En su discurso en el almuerzo mensual de la AMCHAMDR lanzó mensajes como piedras, pero envueltos en cortesía y bonhomía. Y empezó, muy acertadamente, dirigiendo sus ideas a los empresarios jóvenes. (ANJE ya anda preparando los debates del 2028 y entendiendo que debe volver a hablar más y más fuerte).

Molina Achécar promueve desde hace años la importancia de determinados valores. Las campañas del BHD tienen un perfil muy reconocible que nace de la convicción profunda de que la empresa, en concreto la banca, debe contribuir a una mejor sociedad y no solo a una más rica. Ahí, en ese espacio en el que el dinero se encuentra con la buena educación, está el desarrollo de los pueblos.

Hacía falta una voz que despierte a los gremios empresariales del insustancial papel que están jugando desde hace unos años. El rol de la empresa privada (el 85 % del PIB) en el progreso económico y social de una sociedad no es negociable, ni es intercambiable con los imprescindibles impulsos públicos. “El gran reto para la empresa de hoy es cómo conciliar su viabilidad económica con la participación que se espera de ella en la solución de los grandes problemas de la sociedad”, dijo el presidente del Grupo BHD ante su audiencia. Innovación, capacitación, pero también mejores prácticas gerenciales para lograr el aumento de la productividad, esa asignatura pendiente en un escenario de crecimiento satisfactorio y aplaudido por todos los organismos internacionales.

Y el inevitable recordatorio al principal problema de la sociedad dominicana: la educación. Esa perseguida transformación que no llega y que ha costado más de 50,000 millones de dólares en los últimos años al exhausto contribuyente.

Inés Aizpún es una periodista dominicana y española. Ha recibido el premio Caonabo de Oro, el Premio de la Fundación Corripio de Comunicación por su trayectoria, y el premio Teobaldo de la Asociación de Periodistas de Navarra.