Petróleo y crecimiento

Los efectos del precio del petróleo afectan a la economía en el corto plazo, y no siempre como esperado

Aunque existe la creencia de que el crudo alto frena la economía, la evidencia muestra que, a mediano plazo, la relación es débil: la economía ha crecido a tasas similares con barriles a USD 43 o USD 72. (Shutterstock)

¿Cómo afectaría un aumento del precio del petróleo a la economía dominicana?

Entre 1992-1999 el barril de petróleo WTI promedió USD18.90/bbl. El crecimiento promedio del PIB fue 6.8 %. A partir de 2000-2007 el precio del WTI inicia una escalada que duplica el precio del petróleo a USD 43.80/bbl. Durante este periodo el PIB dominicano creció en promedio 4.86 %; muy similar al posterior crecimiento de 4.50 % para 2008-2025 cuando el precio promedio del petróleo WTI nuevamente se casi duplica a USD 72.7/bbl. Lo anterior evidencia una débil relación entre el precio del petróleo y la capacidad de crecer de la economía dominicana a mediano plazo.

A corto plazo, no obstante, en los años en que se produjeron aumentos abruptos, como 2008 y 2011-2014 cuando el WTI alcanzó los USD 100/bbl, la economía si mostró una ralentización repentina.

Específicamente, el crecimiento se redujo a la mitad, de 7.4 % a 3.3 % entre 2007-2008, cuando el petróleo aumentó de USD 72.3/bbl a USD 99.7/bbl, similar al escenario actual. Debido a la primavera árabe en Libia, las sanciones a Irán, los conflictos bélicos en Siria, Yemen, Nigeria e Irak, la reducción de la oferta en un millón de barriles por día impulsa los precios a cerca de USD 100/bbl entre 2011-2014 ralentizando el crecimiento de la economía dominicana de 8.4 % en 2010 a 3.2 % y 2.8 % en 2011-2012, aunque se recuperó rápidamente después.

Cabe resaltar que el volumen de importaciones de petróleo y derivados del país crece de manera sostenida, lo que lo rinde inelástico al precio, particularmente el crudo y la gasolina.

Interesantemente, a nivel sectorial, la economía presenta patrones muy diferenciados. La manufactura local y de zonas francas, seguido por el turismo y el transporte, muestran asociaciones positivas con el precio del petróleo, es decir, que crecieron a pesar de que subía el precio. Solo la agropecuaria y los servicios, exceptuando telecomunicaciones, muestran la esperada asociación negativa. 

Hay muchos otros contraejemplos. En 2018, cuando el precio del WTI subió de USD 50/bbl a USD 65/bbl, la economía creció un 7.1 %.  Igual en 2022, cuando el precio aumentó casi un 40 %, la economía creció un saludable 5.2 %. En contraste, la economía desaceleró a 2.2 %-2.3 % en 2023 y 2025 cuando el petróleo perdió 18 % y luego 15 % de su valor.

Esto así, la otra pregunta es: ¿por qué una caída en el precio del petróleo coincidió con una desaceleración de la economía dominicana en 2015-2016, 2019 y 2023-2025?

Un estudio del Banco Mundial encontró que la caída de los precios en 2014-2016 no resultó en un aumento del crecimiento mundial debido a una baja respuesta de economías en desarrollo importadores de petróleo. Es decir, que los recursos internos no estaban organizados para aprovechar la oportunidad. En Estados Unidos y otros países productores, la rebaja en los precios llevó a una reducción en las inversiones energéticas que ralentizó sus economías de manera que la caída tampoco redundó en el crecimiento esperado.

De esta manera, el impacto de los precios petroleros depende de una multitud de factores y no es tan previsible como presumido.

Dado que la economía estadounidense, como productor de petróleo, también muestra asociaciones contraintuitivas, es posible que en 2026 actividades como zonas francas –dependientes de la demanda estadounidense que pudiera aumentar por una menor producción en el mundo oriental-; el turismo –mayoritariamente de EE.U U. y el hemisferio occidental-; las exportaciones minerales –favorecidas por los altos precios del oro y la plata- y las inversiones extranjeras -con menos opciones geográficas-; permitirían sobrellevar parte del impacto del costo energético manteniéndose como fuentes de dinamismo y divisas que contribuirían a la estabilidad macroeconómica dominicana.

Economista Senior de firma Intelligent Economics.