¿Y ahora qué?

El populismo venció al diálogo y la ciencia

En el caso de la empresa GoldQuest y la mina en Los Romeros no es cierto que triunfó el pueblo, lo que ocurrió fue que la consigna simple y maniquea se impuso al diálogo y la ciencia, el populismo venció el raciocinio y el relato mató el dato

Ese proyecto fue derrotado por una mezcla de malos manejos, manipulación y desinformación, que soliviantaron el ánimo ciudadano al borde de la violencia. Y llegados a ese punto resultaba hasta peligroso darle continuidad al estudio de impacto medioambiental que se desarrollaba. 

En esa atmosfera se podría entender la instrucción del presidente de detener los trabajos de la minera, no podía inmolarse en Los Romeros. Pero pudo actuar de forma diferente, más reflexiva, evitando enviar señales confusas. Porque si bien Abinader ganó popularidad, produjo muestras preocupantes de gobernar como rehén del bullicio y el frenesí de calle.

A raíz de este episodio la percepción es que en República Dominicana no hay proyecto seguro si se encuentra con bandadas de oposición aupadas por tendencias y opiniones populistas. Ya que las mismas autoridades que animan a invertir y otorgan permisos, se hacen las desentendidas y retiran el apoyo ante los primeros signos de adversidad.

En este momento hay en curso un proceso de adjudicación para la construcción de la Autovía del Ambar, a la que se oponen sacerdotes y comunitarios argumentando que afectaría los recursos naturales y las fuentes acuíferas de la Cordillera Septentrional.

Son los mismo que pararon Los Romeros, con similares argumentos, por lo que es válido cuestionar cuál será el proceder del gobierno cuando esa gente marche, acampe en esas lomas y genere corrientes de opinión desfavorables amparados en otra frase maniquea. ¿Volverán a recular?

Si alegaran que no es lo mismo obras de infraestructura que minería, cabría entonces preguntarse qué pasaría en Pedernales si dentro de unos meses se determina que es posible extraer tierras raras en las antiguas minas de la Alcoa, y antes de discutir estudios o planes de manejo, esos mismos grupos se inventan que esa explotación afectaría la Sierra de Bahoruco y montan protestas contrarias al proyecto. ¿El país no podría entonces disponer de esas riquezas?

Pero hay un caso produciéndose en este momento en el paraje El Aguacate municipio de Pedro Brand. Allí debe levantarse una planta de valorización y reciclaje de residuos sólidos, indispensable para iniciar el cierre técnico y la reparación medioambiental del Vertedero de Duquesa. El proyecto está sustentado en estudios medioambientales rigurosos y cuenta con todos los permisos, sin embargo con falsedades y sin experticias que avalen sus objeciones, esos mismos grupos, aprovechando los vientos de cola de San Juan, están amotinados en oposición a su construcción y montaron un campamento para impedir el ingreso de equipos a los terrenos donde se levantará la obra.

Las autoridades invitaron inversionistas a participar en un modelo para gestionar los residuos sólidos, y en ese proyecto ya se ha invertido un buen dinero. Por tanto lo que allí ocurra determinará si este es un gobierno confiable, o por el contrario se trata de un socio vacilante prisionero del ruido y las presiones callejeras.