Señores, el Mundial se acerca

Cuando un futbolista sabe tocar bien la guitarra

A dos semanas del pitazo inicial el mundo se prepara para el Mundial 2026. (Fuente externa)

Faltan apenas unas dos semanas para el inicio de la gesta mundialista. La gente está en preparativos para celebrar el evento. Pero hagamos un chin de historia.

Hace ya más de tres décadas, jugábamos al béisbol como quien se presenta a una cita histórica. En términos generales, no pensábamos entonces en ser descubiertos por los “escuchas” que por entonces vigilaban el crecimiento de los nuevos talentos. Claro, el intento nos invitaba a seguir los pasos de Babe Ruth, Mickey Mantle o Willie Mays, tres estrellas enormes del deporte del home y los outs.

En la referencia geopolítica, el “Gran Juego” fue la famosa rivalidad del siglo XIX entre el Imperio británico y el Imperio ruso por el control estratégico de Asia Central. El término fue popularizado por el escritor británico Rudyard Kipling en su clásica novela de aventuras Kim, publicada en 1901.

Como se sabe, en Brasil, México y Argentina, para solo mencionar tres países hermanos, el fútbol se vive con una pasión enorme. Esta pasión podemos verla en la transmisión de los juegos y en la manera en que la gente se involucra en los partidos. Recuerdo ahora la crónica memorable de un amigo sobre la lucha por la defensa de los equipos de la liga argentina manejada por la Asociación del Fútbol Argentino. De modo que, así como nosotros manejamos el béisbol, en Argentina se maneja el fútbol, para no mencionar a Europa: debemos elegir entre el Chelsea F.C., el Paris Saint-Germain F.C., el Liverpool F.C. o el Manchester United F.C.

Para que se vea un poco hasta dónde está penetrada la sociedad argentina en términos futboleros, rememoramos que el historiador bonaerense Luis Alberto Romero, autor de Breve Historia Contemporánea de la Argentina (Fondo de Cultura Económica, 1994), investigador principal del CONICET, decía en una entrevista reciente que le iba a Racing Club, famoso equipo de fútbol, al tiempo que un amigo nos hace la historia de la rivalidad entre Boca Juniors y River Plate. Para contextualizar un poco, hay que indicar que Mauricio Macri fue director de Boca, equipo legendario de la AFA. En sus redes sociales, el expresidente argentino indica que su profesión es ser hincha de Boca.

Para ir más allá de manera profunda, rememoramos la ocasión en que el campeón mundial del 78, César Luis Menotti, “el Flaco”, decía en un estudio de televisión de TV Azteca en Francia 98 que solo nos faltaba un trío de guitarristas que cantaran, queriendo decir que algunos futbolistas eran como esos guitarristas que no cantan y aquellos que saben tocar bien el violín, o aquellos que sí cantan y que pueden entonar la nota que, en este caso, es la arrolladora manera de acercarse al balón con inteligencia y trabajo en equipo.

Arrastramos una serie de meditaciones que tienen que ver con nuestro amado béisbol: mientras yo descansaba dentro de un auto en el parqueo de una farmacia de la César Nicolás Penson, en 1985, el gran cronista dominicano Tomás Troncoso narró el home run de Ozzie Smith en la NLCS contra los Dodgers. Cuando Ozzie entró al plato, Troncoso decía que Smith nunca había dado un home run en aquellas circunstancias y, zas, la profecía de Troncoso se cumplió: Smith dio el batazo que condujo a San Luis a la victoria. Aquellos años eran los de Mario Soto y Joaquín Andújar, pitcher el primero de los Cincinnati Reds y el segundo de los St. Louis Cardinals. Era una especie de era dorada del béisbol con Tony Fernández y George Bell en Toronto, equipo muy seguido por los dominicanos.

Hay que aterrizar el asunto: frente a Plaza Criolla, en una noche que no se me borra de la memoria, fuimos tiroteados al salir de un partido entre Arroyo Hondo y San Lázaro (Vinicio Muñoz y Hugo Cabrera), porque sencillamente al dueño de una camioneta le pareció que era un peligro que una multitud se le subiera encima para ser transportada en su vehículo. Salió de la camioneta, tomó su arma e hizo varios disparos al aire. Para salvar la vida, tuvimos que tirarnos al suelo en el parqueo de La Ceniza. Si lo vemos ahora, podemos llegar a la conclusión de que la acción de ese individuo podría catalogarse de muy peligrosa.

Por estas fechas, podemos referirnos al Mundial de este 2026 y a nuestro afán de ver la mayor cantidad de partidos, algo que ya algunos calculan que harán como puedan: ajustarán horarios, prepararán comidas y bebidas para estar a tono con la celebración mundialista que ya se aproxima. ¡Mucha salud y buena suerte para mis lectores!

Posdata del jueves: escribimos este artículo a dos semanas del inicio del FIFA World Cup 2026 que, como se sabe, debemos celebrar de manera entusiasta. Ya hay fiebre mundialista, como lo corroboran el uso del álbum de la FIFA y la espera paciente por el inicio de los juegos el 11 de junio. ¡Más buena suerte!

El autor es mercadólogo, escritor y melómano nacido en 1974.