Lebensraum moderno
La tierra ya no es una condicionante central para el crecimiento económico, sin embargo, requiere defensa y cuidado
Pueden presentarse argumentos disimiles sobre el impacto del espacio vital en la potencialidad económica de un país. Lebensraum, el territorio requerido para el desarrollo pleno de una agrupación humana, fue un concepto desarrollado por el geógrafo alemán Ratzer en 1901. Luego fue utilizado como argumento para el énfasis expansionista del Tercer Reich sobre el este europeo durante la segunda guerra mundial. Como recordaba el Padre J.L. Alemán, ya en la época de la Corona, la tierra, recurso finito propiedad de los reyes, solo se daba en usufructo por 25 años a los colonos.
¿Lleva desventaja un país insular como R.D. en comparación con países competidores en la región?
El enfoque varía según el sector económico considerado. Para el turismo, presenta ventaja disponer de playas más atractivas que países con mayor extensión territorial. Cuba, sin embargo, podría eventualmente constituir una importante fuente de competencia, poseyendo playas similares más un aura de historicismo que produce fascinación. Poseen una cantidad similar de habitaciones hoteleras que R.D., probablemente requiriendo reparaciones, pero conducentes a una entrada al mercado con menores precios. Este eventual riesgo debe irse tomando en consideración, junto con el impacto del sargazo que este año parece será abundante.
En lo relativo a la producción agrícola, todo depende de las áreas aptas para cada rubro. Aquí convendría elaborar un mapa de potencial agrícola por zonas, evitando urbanizaciones sobre tierras fértiles y buscando elevar la productividad con el uso de tecnologías agrícolas.
La extensión geográfica favorece a la ganadería, sobre todo si la producción será más orgánica, lo cual debe ser un objetivo. La minería depende de la ubicación y rendimiento de los yacimientos y sus requerimientos de agua e impactos ecológicos que deben ser manejados de manera muy profesional con el largo plazo en mente.
En las últimas décadas la tecnología ha hecho obsoleta el concepto original de Lebenstraum. Algunos de los casos más exitosos de desarrollo económico se han dado en pequeñas islas como Taiwán y Singapur con sus énfasis en servicios tecnológicos y financieros provistos por una mano de obra altamente calificada. Las posibilidades de industrias más tecnificadas como la electrónica y el área aeroespacial también exigen desde ya la formación de profesionales de alta talla.
Permanece como determinante del potencial económico la densidad poblacional. A mayor población mayor es la demanda versus la producción. A esto hay que sumarle nuestros vecinos de Haití, que son una fuente de demanda posiblemente subestimada por la naturaleza informal de muchos intercambios comerciales.
Por último, la ubicación geoestratégica en tiempos de redefinición de esferas de influencia política también es una condicionante importante. Mas que venderse al mejor postor, el país debe ponderar a quienes aceptar como socios principales basado en la compatibilidad de sus esquemas de organización socio-política y visión del futuro económico nacional.
Los planteamientos anteriores apenas rozan la evaluación de la potencialidad económica según el espacio vital y geoestratégico de un país. Aunque la tierra no sea ya un requerimiento central para el sustento humano, las presiones alimentarias y los riesgos de cadenas de suministro continúan a hacer valiosa su eficiente uso en una isla que, además, siempre fue un punto clave para el resto del mundo.
Un plan de desarrollo requerirá balancear las limitaciones de la producción agrícola ante una población creciente, las implicaciones de una minería responsable junto con los retos del cambio climático y la creciente competencia regional en el turismo del hemisferio occidental. En cuanto a la población, la calidad educativa marcará la diferencia y el potencial a realizar complementado por una eficiente gobernanza con visión democrática y apropiado manejo fiscal de la tierra.