Escalera generacional

La escalera del poder y el relevo generacional en la política dominicana

La escalera del poder. (Fuente externa)

A cada generación impactan guerras, revoluciones, crisis económicas, innovaciones tecnológicas. El siglo XX tuvo dos guerras mundiales, la 1ra (14/18) y la 2da (39/45). Guerra Fría (47/91) y periféricas en Corea (50/53) y Vietnam (55/75), descolonización africana (50/60´s), crisis misiles en Cuba (62), caída Muro Berlín (89), colapso comunismo Este europeo y URSS (91). Revolución mexicana (10/20), rusa (17), china (49), cubana (59), islámica (79). Gran depresión en los 30. Automóvil, avión, telefonía, radio, disco, cine, TV, alunizaje, informática.

Aquí, tras Concho Primo, Cáceres, Ocupación y Horacio, la dictadura de Trujillo y su después. Consejo, Bosch y golpe, Triunvirato, crisis 65 e intervención USA, 12 años Balaguer, 8 del PRD, década Balaguer y Frente Patriótico que catapultó a Leonel.

Cuando Hipólito nació en 1941 se libraba la II Guerra y USA entró tras el ataque japonés en Pearl Harbor. Danilo y Leonel vinieron al mundo bajo la sombra de Corea y el inicio de la TV en LVD. Gonzalo llegó antes de mandar al Jefe al infierno. A Abinader le tocó tras el retiro de las tropas americanas. Carolina arribó el año del alunizaje y David a una década del drama del 65. Alofoke en pleno ciclo perredeísta y Omar al borde del V Centenario.

Mozalbete, Jimenes Grullón me aproximó a la obra de Ortega y Gasset, a quien dedicó 3 textos críticos a 3 del ensayista: El tema de nuestro tiempo, La rebelión de las masas y En torno a Galileo. En el primero Ortega abordó la teoría de las generaciones, al postular que cada grupo de edades similares -cohortes de 15 años- comparte igual sensibilidad vital fruto del espíritu de época e interactúa bajo valores dominantes. La dialéctica del pro y el contra impulsaría en cada generación la tendencia a marcar su impronta. William Strauss y Neil Howe desarrollaron la teoría de ciclos generacionales recurrentes en la historia de EE. UU. 

Siempre escuché expresiones como “la edad no perdona”, “plátano maduro no vuelve a verde”, y a mi admirado Gardel entonar con musicalidad risueña su nostálgico Volver. Balaguer, en trance de eternidad, impuso el “vuelve y vuelve” como slogan de campaña.

Ha poco, no sólo Balaguer gozó de protagonismo casi infinito gobernando desde 1966 unos 22 años que pudieron ser 24 en caso de no mediar la reforma constitucional del 94. Lideró la oposición en el interregno Guzmán-Majluta-Jorge Blanco (1978/86). Instaló a Leonel en la presidencia bajo el Frente Patriótico en el 96. Asumió la candidatura reformista en 2000 con un 25% de los votos, viabilizando a Hipólito al no alcanzar el 50+1. Supe que, antes de exhalar su último suspiro en la Clínica Abreu casi a los 96 años, decidió la reforma constitucional de 2002 aplicando un código de pulsaciones con su pupila Lila Alburquerque, restaurando la reelección para franquearle el camino al presidente Mejía.

Juan Bosch no se quedó atrás en su longevidad tenaz. Líder del exilio y del PRD que encabezó a su retorno, fue derrocado a los 7 meses tras alcanzar la presidencia democrática en 1962 a la edad de 53. Desde Puerto Rico, acogido por Muñoz Marín, se mantuvo como factor de la política dominicana. El levantamiento militar para reponerlo en abril del 65 generó una sangrienta guerra civil, la 2da Ocupación Americana, y su candidatura en las elecciones del 66, ganadas por Balaguer. Iniciando un exilio en España y Francia que le permitió elaborar importantes obras de carácter histórico y político. Y realizar periplos en 1969 por Yugoeslavia y Rumanía, invitado por el mariscal Tito y el presidente Ceausescu.

Asimismo, Bosch viajó a los antípodas de República Dominicana por su ubicación geográfica: Corea del Norte, Vietnam del Norte, China y Camboya, recibido por Kim Il Sung, Pham Van Dong, Zhou Enlai y el príncipe Norodom Sihanouk. Cuya experiencia reseñó en 1970 en la revista Ahora, influyendo lo que vio en la adopción de un enfoque de liberación nacional, desencantado con la democracia representativa en Latinoamérica.

Sus nuevas ideas lo condujeron, al regreso en 1970, a la formación de los círculos de estudio, a la publicación de la revista Política e integración de la Comisión Permanente, una suerte de politburó que creó tensiones con el más amplio Comité Ejecutivo Nacional. A fines de 1973, la guerrilla de Caamaño, la llegada de Peña Gómez desde Europa y los esfuerzos por nuclear un bloque multipartidista de oposición a Balaguer, estimularon el conflicto larvado en el seno del PRD que derivó en su salida y la fundación del PLD. Cuya estrella amarilla remedaba aquel viaje a los antípodas.

Aparte del 62 y 66, Bosch concurrió como candidato presidencial en 1978, 1982, 1986, 1990 -cuando estuvo a un tris de imponerse a Balaguer- y 1994, llevando esa vez a Leonel Fernández a la vice. Tuvo fuerzas para levantarle la mano a este joven dirigente en el Palacio de los Deportes en junio 1996 mientras el viejo caudillo reformista hacía lo propio en magistral montaje escénico.

No sólo Balaguer y Bosch colocaron su ancianidad al servicio de la política hasta el límite de la biología. En el periodismo de alta gama Rafael Herrera, Cuchito Álvarez, Radhamés Gómez Pepín y Molina Morillo, murieron tecleando galeras portentosas de buen juicio.

Con este peso de la historia cabalgando en el lomo de la política criolla, ¿qué nos depara el panorama actual?

El pasado 2 de julio, en celebración memorable del 250 aniversario de la declaración de independencia de los Estados Unidos de América, la embajadora Leah Francis Campos reunió una nutrida representación de los sectores actuantes de la sociedad dominicana. Junto a ellos, al presidente Luis Abinader y los exmandatarios Hipólito Mejía, Leonel Fernández, Danilo Medina, cabezas del PRM, FP y PLD. Así como a sobresalientes aspirantes presidenciales de cara al 28.  Allí, todos pudieron escuchar un recuento apologético de las libertades ciudadanas en la historia norteamericana, con énfasis marcado en el ejercicio de la libertad de expresión que protege al hombre de la calle de los excesos de los poderes y los poderosos. Calificada por la valiente embajadora como oxígeno vital de la democracia.

De los protagonistas de la escena política actual, Hipólito, con 85 febreros encima, ocupa el escalón generacional superior de la escalera etaria. El Guapo de Gurabo asumió en el 2000 para recuperar el cetro por el PRD. Intentó infructuoso seguir en 2004, para lo cual promovió la reposición de la reelección en el 2002. La brutal crisis bancaria desvaneció sus esperanzas. Pero Papá no se dio por vencido, insistió en 2012 superado por Danilo Medina. Ya en el PRM le disputó sin éxito en las internas la candidatura a Luis Abinader para los comicios 2016 y 2020. Hoy respalda con fiereza las aspiraciones de su hija Carolina.

En la escala etaria le sigue Danilo Medina, con 74 noviembres sellados. Presidente en 2 períodos (2012/20), sus deseos de prolongarse a un tercero se frustraron por una inoportuna llamada telefónica desde Washington, a un tiro de introducir a través del senado una reforma constitucional que lo habilitaría.

Leonel Fernández con 72 diciembres acumulados, es el 3er escalón en esta escalera medida desde arriba. Con 3 ciclos gubernativos exitosos con las siglas del PLD, asistió a la cita comicial en 2020 con su Fuerza del Pueblo creada en 2019, repitiendo en 2024 y proyectándose ahora hacia el 2028. En gesto hacia la juventud acaba de anunciar la reserva del 40 % de las candidaturas para ese segmento.

Gonzalo Castillo, con 65 noviembres, se podría sentar en el 4to escalón bajando la escalera. Habiéndose destacado como ministro de Obras Públicas y empresario aeronáutico, fue nominado por el PLD en 2020 y obtuvo el 37 % de los votos quedando en 2do lugar. Hoy, tras su exclusión del caso Calamar y la restauración del visado mágico, aspira a representar a los morados en la cita del 28.

Luis Abinader, con 59 julios cumplidos, ocupa el 5to escalón etario de esta privilegiada escalera del poder. Actual mandatario y líder del PRM, cuando culmine su gestión habrá agotado un ciclo de 8 años protagonizando la escena con su dinamismo característico y sociabilidad llana. Llegó al 2do intento, luego de ser vencido por Medina en 2016. Justo en el análisis político se soslaya que al cruzarse la banda presidencial encarnaba una nueva generación, distante 15 años de Medina y 26 de Hipólito. Siendo el mayor de una troupe de jóvenes que le han acompañado.

Entre los precandidatos, ya Gonzalo ponderado, sigue en rango de edad como 6ta la dinámica y empática alcaldesa del DN de 57 marzos, una de las 2 opciones principales del PRM conforme las encuestas. Con 8 años en el cargo cuando culmine, inaugurando parques amables y paseos urbanos, actualmente Carolina Mejía -secretaria general del PRM- rinde cuentas a sus seguidores a todo lo largo de la geografía nacional, estirando las fronteras del DN.

Le sigue 7mo David Collado con 50 septiembres, quien exhibe récords como ministro en el hegemónico sector turismo de la nueva economía. Callado este Collado, al parecer sus estrategas han apostado a la premisa de un comunicador de Rumba FM, quien apunta siempre: “el dato mata relato”. Antes diputado por el PRD y luego alcalde por el PRM, las encuestas lo sitúan en cotas privilegiadas de aprobación a su gestión. Junto a Carolina podría integrar un ticket potente por el PRM. El dilema consiste en quién va arriba y quién debajo en la boleta.

El 8vo escalón etario lo podría ocupar, si asumiera candidatura por cualquier franquicia de las 41 existentes, un outsider llamado Santiago Matías con 44 diciembres. Hijo auténtico del Capotillo, ha llevado la cultura del barrio a los medios alternativos con su Alofoke Radio Show y el reality la Casa de Alofoke. Polémico en su estilo comunicacional, ha sintonizado con segmentos significativos de jóvenes que han desarrollado sus propios códigos, cada vez menos “marginales” y ahora contagiosos. En las últimas semanas su potencial candidatura ha sido tendencia.

El 9no para completar esta novena beisbolera de la política es el senador Omar Fernández, con 34 diciembres. Anterior diputado e hijo afable de su talentoso progenitor, su triunfo en la pasada contienda frente al veterano Guillermo Moreno apoyado por Abinader, marcó hito en una carrera que las encuestas -esas incómodas tachuelas- perfilan promisoria.

El juego empezó, pese al tufillo autoritario de la JCE y su reglamento mordaza. El lunes viene otra encuesta de ACD Media. Un soplo de oxígeno para que la democracia respire.

José del Castillo Pichardo, ensayista e historiador. Escribe sobre historia económica y cultural, elecciones, política y migraciones. Académico y consultor. Un contertulio que conversa con el tiempo.