The people’s choice

El vuelco electoral en las elecciones de medio término reconfigura el mapa político de Estados Unidos

Las encuestas aciertan el avance demócrata frente al descontento económico y la inflación. (Shutterstock)

Al observar de cerca lo que acaba de suceder en el llamado Super Martes o elecciones de medio término de los Estados Unidos, en las que se renueva la totalidad de los 435 miembros de la Cámara de Representantes, 35 de las 100 curules que integran el Senado, y 36 gobernaciones estaduales, procede contrastar las proyecciones derivadas de las encuestas de intención de voto y los resultados finales. Desde hace más de medio siglo doy seguimiento a estas encuestas aplicando a las más confiables una simple operación de promedio, a fin de neutralizar sesgos originados en diferentes metodologías y bases muestrales. Un portal norteamericano compila las mejores polls y ejecuta el mismo ejercicio ofreciendo sus promedios.

Para el Senado, que renovaba 35 posiciones de su matrícula de 100, proyectó un balance final de 53 plazas para los demócratas y 47 para los republicanos, con saldo de ventaja de 6 para el partido del burro. Los resultados disponibles indican uno más para el PD y menos para el PR, aunque todavía en Alaska y Mississippi los contendores se mueven sobre el 48 % con estrechos márgenes de votos. En la Cámara de Representantes los datos apuntan a 244 escaños PD (+38) y 152 para el PR (-38). En cuanto a las gobernaciones, el cuadro quedaría repartido en 28 burros (+5) y 20 elefantes (-5) en ese zoológico político.

La encuesta The New York Time/Siena Poll, con trabajo de campo entre 23/10 y 1/11, presenta los números de 7 estados decisivos para el control del Senado concediendo ventaja desde 53 % a 48 % a los demócratas en Michigan, Texas, Maine, Ohio, Kansas, Iowa y Alaska. En todos, excepto Alaska donde el cómputo se mueve lento, el PD se ha impuesto. En Kansas tras casi un siglo, ganó el predicador metodista Adam Hamilton, un hito histórico.

Conforme sondeos, los factores condicionantes de este vuelco en las urnas han sido el disparo en el costo de la vida y los precios de los combustibles impactados por la impopular guerra contra Irán librada por EE. UU. e Israel y el consiguiente bloqueo del Estrecho de Ormuz. Guerra que se desmarcar de la promesa pacifista del MAGA, considerada crucial por 74 % de los votantes en su definición. Conflictos entre poderes que afectan la democracia. Excesos en actuaciones del ICE. En adición, la guerra de aranceles con China, Canadá, Brasil y otros socios comerciales ha repercutido en los precios al consumidor. Reflejándose en una baja tasa de aprobación al presidente Trump y sus políticas.

Visto el valor predictivo de las encuestas electorales, conviene aproximarnos al examen de algunos casos para entender mejor, no sólo las tendencias generales que han impactado los resultados de las urnas, sino también las determinantes locales que han podido incidir en el balance del Super Martes en la democracia presidencial más antigua del planeta.

Entre ellos resalta el estado de Michigan, centro de la industria automotriz con GM, Ford, Pontiac y de los cereales Kellogg, donde el médico epidemiólogo demócrata socialista de fe musulmana Dr. Abdul El-Sayed de 41 años, hijo de inmigrante egipcio, se impuso al republicano Mike Rogers, de 63 años. Un metodista, antiguo congresista en la Cámara de Representantes (2001-15), en la que presidió su Comité de Inteligencia, experto en seguridad nacional contratado por la cadena CNN y productor de su programa Desclassified: Unfold Stories of American Spies.

Rogers sirvió en el FBI (1989/94) y como teniente del Army. Un hombre de la Ley y el Orden que en las elecciones al Senado en 2024 perdió “por una cabeza” (2 mil votos: 48.60 % a 48.30 %) frente a la demócrata Elissa Slotkin, judía practicante neoyorquina. El propio perfil de la Slotkin vale examinarse a la luz de la fluida diversidad que configura a Norteamérica. Anterior miembro de la Cámara de Representantes por 2 períodos (2019/25), egresada de Cornell en Sociología Rural y de Columbia en International and Public Affairs y National Security Policy Studies, fue reclutada por la CIA en 2003 al graduarse.

Con fluidez en árabe y suajili desarrolló una ascendente carrera como analista con 3 períodos en Irak, donde conoció en Bagdad durante la guerra a su esposo, un coronel del Army y piloto de helicópteros Apache. Laboró en la Oficina del Director Central de Inteligencia (DCI), en el Consejo Nacional de Seguridad (2007/09) bajo George W. Bush, en el Departamento de Estado (2009/11) y en Defensa (2011/15) con Obama, ocupando interina la subsecretaría de Seguridad Internacional.

El triunfo de El-Sayed, calificado de histórico al llevar al primer musulmán al Senado, movilizó 2.49 millones de votos azules a su favor (52.47 %), mientras el republicano Rogers alcanzaba 45.53 % y el resto se repartía entre candidatos de los partidos Libertario, de Contribuyentes, Verde, y Ley Natural. Anterior director del Departamento de Salud en Detroit, con perfil de activista progresista, recibió el apoyo de Obama, Sanders y Ocasio-Cortez, atrayendo a segmentos de jóvenes, trabajadores del cinturón industrial y a la “numerosa comunidad árabe-estadounidense de Detroit”. Su victoria se apoyó en propuestas de salud universal, justicia ambiental, derechos civiles y laborales, cónsona con los cambios demográficos en el mapa electoral, la renovación generacional de la élite política y los nuevos giros ideológicos entre los demócratas.

Siendo más resaltante, al centrarse en su figura una campaña negativa promovida por los republicanos y grupos conservadores, así como entidades de la comunidad judía, dadas las posturas condenatorias del candidato al gasto de guerra y a la política estadounidenses de respaldo a las campañas bélicas de Netanyahu en Israel y el Medio Oriente. Con descalificaciones de Trump y Vance al musulmán, señalado como yihadista radical y “canalla malagradecido al país que se lo dio todo”.

Mientras en Michigan El-Sayed retuvo para el Partido Demócrata una de las dos bancadas que este ocupa en el Senado por ese estado, en Ohio el demócrata luterano Sherrod Brown obtuvo 2.3 millones de sufragios (50.1 %) para desbancar al actual senador republicano Jon Husted, quien registró 45 %, seguido por el candidato Libertario y un independiente. Con 73 años, Brown fue senador senior entre 2007/25 cubriendo 3 períodos y antes miembro de la Cámara de Representantes (1993/2007), con 8 años además en la de Ohio. Un político profesional veterano. Graduado en Estudios Rusos en Yale, con máster en Administración Pública y Educación en la Universidad de Ohio, casado con una periodista premio Pulitzer, es autor de sendas obras sobre su experiencia legislativa y los mitos del Free Trade.

A su vez, el católico Jon Husted (59) es senador desde 2025, reemplazando en el cargo al actual vicepresidente J.D. Vance. Graduado en la Universidad de Dayton, fue adoptado niño por un operador de máquina. Vicegobernador y secretario de Estado de Ohio, senador y representante en la legislatura estadual desde 2001, siempre por el Partido Republicano.

En el Senado, Brown compartirá la representación por Ohio con el empresario colombiano naturalizado estadounidense, el republicano católico Bernie Moreno Mejía (59), precisamente electo en 2024 al derrotar a Brown y desbancarlo de la curul. Egresado de la Universidad de Michigan, se le califica como populista de derecha, provida absoluto, contrario a los monopolios de las tecnológicas a las que propone regular. Hermano de Luis Alberto Moreno, quien sustituyera en la presidencia del BID a don Enrique Iglesias, desde 2005 al 2020, y antes fuera embajador de Colombia en Washington (1998/05) bajo la presidencia de Andrés Pastrana. Ministro de Economía del liberal César Gaviria.

En el Super Martes uno de los logros más significativos de los demócratas, conceptuado de histórico, fue recuperar una senaduría en Texas, el segundo estado de la Unión en población con 30 millones y en extensión territorial, objetivo inalcanzado desde 1988. Al tiempo de ganar la gobernación para Gina Hinojosa, la primera latina que la asumirá en una demarcación cuyo 40 % está catalogado como hispano por la Oficina de Censos.

James Talarico, un joven (37) legislador estadual en su cuarto mandato, presbiteriano cuyo abuelo predicador bautista le inculcó temprano la observancia de dos mandamientos -amar a Dios y amar al prójimo-, se alzó con el triunfo al motivar el respaldo de 5.4 millones electores (55 %). Frente al republicano Ken Paxton, fiscal general de Texas desde 2015 y antes congresista, identificado como ultraconservador y fuerte aliado de Trump, quien acudió a hacer campaña junto a él. Según reporte de BBC, el candidato republicano debió gastar más de 200 millones, incluyendo un aporte de 158 millones provisto por Elon Musk a un super PAC.

Esta circunstancia fue aprovechada por el antiguo profesor de escuela, poco conocido un año atrás, para apelar a la historia bíblica del enfrentamiento desigual entre David y Goliat y enrostrarle en campaña al “mega millonario más rico del planeta” que “Texas no estaba en venta”. Graduado de Gobierno en la Universidad de Texas, Austin, Talarico culminó un máster en Política Educativa en Harvard y realiza otro en Estudios Teológicos en el Seminario Presbiteriano. Parte de una nueva camada de políticos demócratas más cercanos a su base, se le tiene por populista de ideología social cristiana.

Texas exhibe una pujante economía diversificada con el 2do PIB del país luego de California. Basada en una potente ganadería, agricultura de cereales y frutas, así como en la pesca con el Golfo de México en sus costas. Pionero en la explotación de petróleo y gas, cuenta con una de las mayores reservas y los precios de sus productos son tenidos como referencia mundial. En industrias de vanguardia es sede de tecnológicas como Dell, TI, ATT, siendo a su vez base del desarrollo aeroespacial.

Estas elecciones dejan un saldo de novedades. Aparte del primer musulmán en el Senado, el estadual de NY recibirá en enero a Aber Kawas, una demócrata socialista de origen palestino graduada en CUNY en International Studies y en Johannesburgo en Teología Islámica. Florida tendrá en el republicano del MAGA Byron Donalds su primer gobernador afroamericano, miembro desde 2021 de la Cámara de Representantes. Al igual, la demócrata afroamericana Keisha L. Bottoms, ex alcaldesa de Atlanta estrenará la gobernación de Georgia, tras 3 décadas de control conservador. Deb Haaland, demócrata ex secretaria de Interior de Biden, será la primera nativa americana en gobernar New México. Doraliza Ávila Chevalier, Analilia Mejía y Manny Rutinel, con la tricolor de origen, estarán en Washington.

Fue el martes, cuando the people´s choice.

José del Castillo Pichardo, ensayista e historiador. Escribe sobre historia económica y cultural, elecciones, política y migraciones. Académico y consultor. Un contertulio que conversa con el tiempo.