La política queda en familia
Hipólito, Carolina y Garrigó: tres generaciones y una misma organización política
Como en los viejos grupos empresariales, algunas familias consiguen que el bastón pase de una generación a otra en la política. Los Mejía parecen encaminados a demostrar que también los partidos pueden tener árbol genealógico.
Un cuarto de siglo después de Hipólito presidente, su hija Carolina ocupa la Alcaldía del Distrito Nacional y figura entre los aspirantes a la candidatura presidencial del PRM para 2028. Si alcanza la nominación y gana las elecciones, habrá recorrido el camino hasta el despacho que ocupó su padre.
La continuidad no termina ahí. Juan Garrigó Mejía, hijo de Carolina y nieto de Hipólito, acaba de convertirse, con apenas 31 años, en secretario general del partido gobernante. Tres generaciones, una misma organización y posiciones nada secundarias.
Nadie hereda los votos y cada uno tendrá que demostrar sus propios méritos. Carolina ha construido una carrera política propia y Garrigó acumula experiencia partidaria y gubernamental.
La fotografía familiar resulta inevitable. El abuelo fue presidente. La hija es alcaldesa de la capital y contempla la presidencia. El nieto ocupa ahora una posición clave del PRM. La democracia no prohíbe las dinastías. Los electores deciden hasta dónde llegan.
Pero pocas familias dominicanas exhiben semejante continuidad política. De Hipólito a Carolina y de Carolina a Juan, el relevo está asegurado. Y todo queda en familia.
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