Sueños de una tarde de verano
De prospecto con dudas a sensación de las Mayores en solo una tarde
El béisbol lleva más de un siglo produciendo historias increíbles, pero a nadie se le había ocurrido escribir la de Joshua Báez. Al muchacho le bastaron tres turnos para poner a hablar al mundo del béisbol.
Debutó con los Cardenales de San Luis nada menos que en Wrigley Field y convirtió sus primeros tres turnos en Grandes Ligas en tres jonrones. El primero llegó con el primer lanzamiento que vio y voló 449 pies. Terminó de 4-3, con cinco carreras impulsadas y un estreno para los libros.
Detrás del estruendo de los batazos hay una historia con mucho sabor dominicano. Báez nació en Boston hace 23 años, pero llegó a Santo Domingo siendo apenas un bebé y aquí transcurrió buena parte de su infancia. Regresó a Estados Unidos alrededor de los 11 años, prácticamente sin hablar inglés. El béisbol terminó siendo su mejor idioma.
Tampoco llegó hasta aquí por una autopista. San Luis lo seleccionó en segunda ronda en 2021, pero vinieron los ponches, los ajustes y las dudas. Trabajó el swing, maduró como bateador y explotó en las menores. Antes de recibir la llamada había despachado 34 jonrones en Triple-A.
Se verá si puede mantener ese ritmo de producción. Por lo pronto, ya pasó de prospecto a sensación en una tarde de verano.