Mujeres que hacen correr el orgullo
Marileidy Paulino y Liranyi Alonso marcan un hito para el deporte femenino nacional
El atletismo dominicano tiene razones de sobra para sacar pecho. Marileidy Paulino continúa escribiendo una historia que hace apenas unos años parecía reservada para las grandes potencias mundiales. Cada competencia confirma que aquella muchacha de Don Gregorio ya no persigue a la élite: forma parte de ella y sigue ampliando sus límites.
Su cuarta corona de la Liga Diamante, conquistada con 48.64 segundos y récord de la reunión en Bruselas, vuelve a colocarla en un círculo reservado para figuras extraordinarias. Pero Marileidy no parece conformarse. Siempre queda una meta, un récord, otra página por escribir.
Y mientras ella consolida su reinado, Liranyi Alonso levanta la mano con fuerza.
La velocista dominicana conquistó en Omán el oro de los 100 metros, con 11.14 segundos y agregó una plata en los 200. Resultados que confirman que sus cuatro medallas doradas en Santo Domingo 2026 no fueron producto de la casualidad.
Hay algo especialmente esperanzador en verlas coincidir.
Marileidy representa la consagración, la disciplina y la certeza de que desde una pequeña isla se puede conquistar el mundo. Liranyi encarna esa nueva generación que observa el camino abierto y se atreve a recorrerlo.
Una reina; la otra comienza a construir su reino. Dos mujeres dominicanas corriendo rápido, muy rápido. Y todo un país corriendo orgulloso junto a ellas.