Orden en Migración
Claridad administrativa para combatir la informalidad laboral extranjera
Una resolución de la Dirección General de Migración introduce, por fin, un necesario marco de orden en el proceso de permisos de trabajo para extranjeros. Durante años, la opacidad y la dispersión de criterios facilitaron la confusión administrativa y el uso indebido de estos mecanismos para alimentar el mercado laboral informal. Clarificar las reglas era, más que oportuno, imprescindible.
El nuevo procedimiento arroja luz donde antes predominaba la discrecionalidad. Define requisitos, establece responsabilidades y delimita con mayor precisión el papel de empleadores y trabajadores. En ese sentido, contribuye a cerrar espacios de irregularidad que distorsionaban tanto la competencia laboral como la protección de derechos.
Sin embargo, la claridad normativa, aunque fundamental, no basta por sí sola. El verdadero desafío está en la ejecución. De poco servirán reglas bien definidas si los trámites continúan atrapados en la lentitud, la duplicidad de requisitos o la burocracia innecesaria. La eficiencia debe acompañar a la transparencia.
Corresponde ahora que la institución dé el siguiente paso: simplificar procesos, digitalizar servicios y garantizar tiempos razonables de respuesta. Solo así se consolidará una política migratoria coherente y funcional.
En lo esencial, la dirección es correcta. Por ello, merecen reconocimiento los esfuerzos de la Dirección General de Migración por poner orden y claridad donde antes había dispersión.