Una buena elección
Justiniano Montero asume la presidencia de la Suprema Corte de Justicia
La elección de Justiniano Montero Montero para presidir la Suprema Corte de Justicia constituye un reconocimiento a la carrera judicial y al mérito profesional. Magistrado competente, de sólida formación y amplia experiencia, conoce desde dentro las fortalezas y debilidades del sistema de justicia dominicano.
Montero ha dedicado buena parte de su trayectoria a la reflexión sobre la ética judicial, materia sobre la cual ha escrito una obra importante. Su llegada a la presidencia del máximo tribunal representa una oportunidad para traducir esos principios en una gestión comprometida con la independencia, la integridad y la eficiencia.
También merece destacarse el equilibrio de género en las nuevas designaciones: tres mujeres y tres hombres. Aunque persisten desafíos para alcanzar una representación femenina proporcional en la Suprema Corte, la distribución constituye un paso positivo que reconoce la capacidad profesional de las mujeres en la judicatura.
Felicitamos a los seis magistrados escogidos por el Consejo Nacional de la Magistratura. Su incorporación debe contribuir a fortalecer la calidad de las decisiones judiciales y la confianza ciudadana.
La nueva composición de la Suprema Corte tiene por delante tareas exigentes: reducir la mora, mejorar el acceso a la justicia y consolidar su independencia.
La elección abre una etapa de renovadas expectativas. Corresponde ahora a los magistrados responder con trabajo, prudencia y resultados.