El último frío del Estado
La precariedad en las morgues también es un problema de Estado
Que una morgue del Estado funcione con un solo freezer para conservar cadáveres no debería ser una noticia; debería ser una emergencia.
Mientras se habla de modernización, transformación digital y grandes inversiones, hay instituciones que apenas logran sostener lo más básico.
Si ese único equipo falla, ¿cuál es el plan B? Los familiares de los fallecidos no solo cargan con el dolor de una pérdida, sino, también con la incertidumbre de un sistema que parece reaccionar cuando el problema llega a los titulares.
La dignidad también se mide por cómo un país trata a sus muertos.