La base de datos letal

Mientras vivamos en este país en desarrollo, sin una Policía plenamente reformada, habrá que seguir contando los muertos de la patrulla letal

Cuando mis días como periodista se enfocaban en el reporterismo de investigación y no en los afanes operativos de una jefatura de Redacción, junto con colegas de Diario Libre nos adentramos en el mundo oscuro, brutal y letal de las muertes atribuidas a los policías.

Era el año 2019. Fuimos ingenuos al creer que la propia Policía y los demás organismos de seguridad, más allá de entregarnos el frío total de 3,754 muertos entre el 2005 y el primer semestre del 2019, llevaban un registro con los nombres, apellidos y circunstancias de esos “trofeos”. Como ese registro pormenorizado no existía, lo creamos. 

Ejerciendo el buen periodismo que hoy hace tanta falta, dedicamos seis meses a investigar el accionar policial y a construir una base de datos con una ficha para cada víctima, documentando las circunstancias de su muerte a partir de publicaciones periodísticas. De paso, reconfirmamos el enorme valor histórico de los periódicos y del propio periodismo.

Construir esa base de datos nos llevó al hastío. Encontramos evidencias de intercambios de disparos reales y actuaciones de agentes en legítima defensa, pero también casos muy cuestionables. Eran demasiadas muertes. Demasiados “errores”. Demasiados “intercambios de disparos” que nunca se comprobaron. Demasiadas familias en duelo por una bala y muy pocos policías condenados. Demasiados partes policiales redactados con el mismo patrón. Casi podía recitarlos.

En el 2019 cerramos la base de datos con casi 1,900 muertes atribuidas a la Policía y otros cuerpos de seguridad desde el 2004. Pero ese registro sigue vivo. Todavía lo seguimos actualizando y está disponible, junto con otros contenidos valiosos, en patrullaletal.diariolibre.com. El día que escribo esta columna ya reúne información de 2,445 víctimas. 

No me alegra mantener este registro inédito. No me alegra que Diario Libre sea el único medio nacional con una base de datos de este calibre, gracias a la cual fuimos invitados a Harvard y obtuvimos premios periodísticos regionales. No me alegra que todavía la consultemos para noticias e informes. Muchos menos para añadir una víctima más. Pero, mientras vivamos en este país en desarrollo, sin una Policía plenamente reformada, habrá que seguir contando los muertos de la patrulla letal.  


Jefa de Redacción de Diario Libre. Anteriormente, editora de Economía desde 2021. Se ha especializado en periodismo de investigación, multimedia y de datos, y ha sido docente de periodismo. Ganadora de una Mención Honorífica en el Premio a la Excelencia Periodística de la Sociedad Interamericana de Prensa (SIP), entre otros reconocimientos.