Arquitecto dominicano patenta su jardín para enfriar y proteger edificios en ciudades tropicales
El sistema se basa en dos piezas modulares que permiten expandir el jardín vertical con total flexibilidad
Hace dos años, sentado en su mesa de trabajo, el arquitecto Jesús D’Alessandro, director de la Escuela de Arquitectura de la Universidad Iberoamericana (Unibe) y del Instituto de Diseño para los Trópicos, comenzó a hacerse una pregunta simple pero urgente: ¿cómo diseñar una solución holística para edificios en ciudades tropicales cada vez más calientes, ruidosas y contaminadas?
De esa reflexión nació uno de sus proyectos: un sistema modular de jardín vertical diseñado para responder, de manera simultánea, a las demandas ambientales de zonas urbanas.
El punto de partida fue claro: crear un sistema que pudiera integrarse a edificios, muchos de ellos castigados por la radiación solar, y que también pudiera complementar construcciones nuevas. Pero debía ser algo modular, ligero, escalable y capaz de adaptarse a distintos escenarios urbanos sin perder eficiencia.
El resultado es un diseño compuesto por solo dos piezas que se pueden repetir múltiples veces:
- Una unidad de macetero, donde las plantas crecen de forma más natural
- Un pasador que conecta cada módulo con el siguiente
Con esa simpleza estructural, el sistema puede expandirse con total libertad. Crece como un muro intercalado, como una formación orgánica similar a un patrón bacteriano, incluso como una pared o cubierta ligera, dependiendo del diseño deseado.
El sistema no es solo decorativo. D’Alessandro lo creó como una herramienta ambiental capaz de:
- Reducir la radiación solar que reciben las fachadas, al crear una capa de sombra viva
- Atenuar el ruido urbano, gracias a la vegetación y a la estructura que funciona como barrera acústica
- Mejorar la calidad del aire, filtrando partículas y refrescando la brisa que atraviesa los módulos
- Disminuir la temperatura interior de los edificios al evitar el sobrecalentamiento de sus paredes
Pensado en la economía agraria urbana
Otro de los elementos centrales del proyecto es que puede ser autoportante según su configuración y materiales, aunque siempre siguiendo las indicaciones de un experto estructural. Esa cualidad facilita instalarlo sin intervenciones invasivas en el edificio que acompaña.
Además, puede fabricarse a partir de materiales sobrantes de múltiples industrias. Su diseño modular permite ensamblar fracciones reutilizadas, algo que lo convierte en una opción viable para empresas interesadas en procesos de economía circular.
“Muchas industrias tienen material sobrante que no saben cómo reincorporar. Este sistema permite hacerlo fácilmente”, explica D’Alessandro.
Patentado en el 2025 por la Oficina Nacional de la Propiedad Industrial (Onapi), el sistema modular de jardín vertical también forma parte de Unibe con la invención de este modelo de utilidad.
Este sistema no es solo un invento; es una respuesta concreta a una realidad climática que afecta cada vez más el entorno urbano.
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