Ya se alquila la casa que ocupaba la Embajada de Nicaragua en Santo Domingo

La disponibilidad de la propiedad para alquiler coincide con la decisión de Managua de cerrar su embajada en República Dominicana

La residencia está ubicada en el número 6 de la calle Bohechio, en el Ensanche Julieta, Distrito Nacional, dirección que durante años figuró como sede oficial de la representación nicaragüense. (Joliver Brito)

El inmueble que hasta ahora albergaba la Embajada de Nicaragua en República Dominicana ya se encuentra disponible para alquiler, en medio del cierre de la misión diplomática dispuesto por el Gobierno de Daniel Ortega.

La residencia está ubicada en el número 6 de la calle Bohechio, en el Ensanche Julieta, Distrito Nacional, dirección que durante años figuró como sede oficial de la representación nicaragüense en Santo Domingo. Registros públicos todavía identifican ese inmueble como la ubicación de la embajada. 

La disponibilidad de la propiedad para alquiler coincide con la decisión de Managua de cerrar su embajada en República Dominicana, anunciada después de varias semanas de tensión diplomática entre ambos gobiernos.

El valor de alquiler de la residencia es de 2,950 dólares

Al tocar la puerta, un joven de nacionalidad haitiana atendió y dijo que actualmente reside en la vivienda, donde aseguró tener más de una semana viviendo solo.

Al ser consultado sobre el proceso mediante el cual pasó a ocupar el inmueble, no pudo ofrecer mayores detalles y respondió de manera breve.

Un hombre que transitaba por la calle y que dijo ser usuario frecuente de la zona señaló que los letreros de alquiler no estaban colocados hace unos 10 días.

El Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano informó este miércoles 9 de septiembre que tomó nota de la decisión nicaragüense y recordó que el pasado 23 de julio había llamado a consultas a su embajadora en Managua, Acsamary Guzmán Nina

Desde entonces, la Embajada dominicana en Nicaragua permanece bajo la conducción de un encargado de negocios interino. Santo Domingo indicó que continuará dando seguimiento a las relaciones bilaterales a través de los canales diplomáticos establecidos.

La representación de Nicaragua en República Dominicana estaba encabezada por Neysser Vicente Reyes Tijerino, ministro consejero y encargado de negocios

El cierre de la sede no significa, hasta el momento, una ruptura formal de las relaciones diplomáticas entre los dos países. República Dominicana tampoco ha anunciado el cierre de su embajada en Managua.

Una tensión que comenzó en julio

El deterioro más reciente de las relaciones se produjo después de que el Gobierno dominicano cuestionara declaraciones de Daniel Ortega sobre el futuro de las elecciones en Nicaragua.

El 23 de julio, República Dominicana llamó a consultas a Guzmán Nina al considerar que las posiciones expresadas por las autoridades nicaragüenses eran contrarias a los principios democráticos y a los compromisos asumidos dentro del sistema interamericano. 

La medida se produjo después de un intercambio de declaraciones entre ambos gobiernos. El presidente Luis Abinader sostuvo entonces que República Dominicana mantendría su defensa del derecho de los pueblos de América a elegir libremente a sus gobernantes. 

Nicaragua respondió con críticas contra las autoridades dominicanas, aumentando una tensión que, varias semanas después, terminó con la decisión de retirar su representación diplomática de Santo Domingo.

Ahora, la puesta en alquiler de la casa de la calle Bohechio constituye la señal más visible del cierre: el inmueble que funcionaba como sede de la misión nicaragüense deja de tener, al menos por el momento, ese uso diplomático.

República Dominicana y Nicaragua mantienen relaciones diplomáticas desde 1949 y durante décadas han desarrollado acuerdos políticos, culturales y comerciales, además de compartir espacios como el Sistema de la Integración Centroamericana y el DR-CAFTA. El cierre de la embajada nicaragüense supone una reducción de la representación bilateral, aunque los vínculos diplomáticos formales permanecen vigentes.

La comunicación social para mí no es solo una carrera, es una forma de darle voz a quienes no la tienen.