Bayahíbe distinto: la ruta que pasa por cañaverales y culmina en Isla Saona

Ubicada dentro del Parque Nacional Cotubanamá, Saona sigue siendo uno de los grandes tesoros naturales del país

La visita a Isla Saona se distingue por una espectacular vista de aguas azul turquesas, estrellas de mar, peces y aguas calmadas. (Daniela Pujols/ Diario Libre)

Isla Saona es uno de esos destinos que encantan y deja la sensación de volver a visitarlo. Aguas cristalinas, arena blanquísima y un sol radiante hacen que cada chapuzón se traduzca en pura relajación y bienestar.

Ubicada dentro del Parque Nacional Cotubanamá, recientemente una de sus playas fue catalogada la mejor del Caribe e incluida en la lista de las mejores 50 del mundo.

La publicación World's 50 Best Beaches incluyó a Canto de la Playa, en el puesto número uno del Caribe y la número seis en el ranking total. El lugar es descrito por su exuberante vegetación tropical y la ausencia de actividad comercial.

A propósito de que Saona está en el top, te proponemos una ruta rumbo al este del país que permite conocer el pueblo de Bayahíbe por dentro, transitar entre el lodo de los cañaverales y los bateyes de Consuelo, en SPM, entrar por dentro de La Romana desde antes de tomar la Autovía del Este y dejar para el final a Isla Saona.

De la montaña al mar

Vista de la ruta Juan Adrián-Piedra Blanca. Por (Daniela Pujols)
Las familias de El Pinar forman parte del recorrido. Por ()
Por (Integrantes del Rally el Pinar.)
César Pujols y Vianelo Pujols, miembros fundadores del Rally El Pinar. Por ()

Esta visita formó parte del recorrido del noveno Rally El Pinar 2025, una experiencia que cada año realizan un grupo de ocoeños de la comunidad de El Pinar que conecta lo mejor del paisaje dominicano a través de una aventura familiar en vehículos 4x4.

Al salir de El Pinar, provincia de San José de Ocoa, al sur del país, los vehículos van serpenteando por las montañas de Rancho Arriba, descendiendo luego hacia Piedra Blanca y Pedro Brand.

A partir de ahí, el giro hacia el este transformó el trayecto en una narrativa visual del país profundo: carretera Villa Mella- Hacienda Estrella- Cruce de Guerra.

El camino, entre lodo, caña de azúcar, riachuelos y viviendas humildes de las comunidades rurales dan una visión distinta, pero a la vez laboriosa de las llamadas zonas turísticas.

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Esa sucesión de parajes van en aumento, y con ciertas dificultades para los vehículos por tramos como El Chácaro, Mamá Tingó, el Parque Nacional Humedales del Ozama, Guerra, Hato Viejo y El Peje, hasta conectar con la ruta de bateyes en Consuelo y Benerito.

Establecido en la provincia de San Francisco de Macorís, Consuelo, en San Pedro de Macorís es símbolo de la industria azucarera y de quienes históricamente han dejado su fuerza laboral en la zafra (cosecha de caña).

Vista de las viviendas de los bateyes. Por ()
Colmados, bancas, galleras también forman parte del paisaje. Por (Daniela Pujols)

También de los descendientes de "cocolos" de San Pedro de Macorís, un asentamiento de inmigrantes de las Antillas Menores desde finales del siglo XIX, quienes también formaron parte de la historia de los ingenios.

Al final del día, luego de la adrenalina, el punto de destino queda fijado en la playa pública de Bayahíbe, donde se puede acampar frente al mar en casas de campaña y degustar un rico pescado con tostones de los restaurantes alrededor, como El Rincón.

Los miembros de la familia Pujols Díaz (Los Euclides) en la playa pública de Bayahíbe, donde se instaló el Rally El Pinar 2025. Por ()
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La comodidad de pequeños hotelesapartamentos o villas nunca están demás y es una forma de apoyar el dinamismo de la economía de la zona

Al otro día, con el sol a cuestas, y descansados, desde Bayahíbe se toman las lanchas rápidas y catamaranes que en un promedio de 30 minutos llegan a la Isla Saona.

Nadar allí es relajación y felicidad pura gracias al poco oleaje. Los restaurantes de comida típica ofrecen pescado fresco, arroz, frutas y bebidas frías. Asimismo, está la oferta de los masajes frente a la playa.

Para los más inquietos, los arrecifes cercanos son ideales para hacer snorkel, ver los peces y las famosas estrellas de mar.

Belleza en el Caribe. Así se ve llegar a Isla Saona. Por (Daniela Pujols)
La playa tiene baja profundidad, ideal para nadar y relajarse. Por (Daniela Pujols)
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Darse un chapuzón en la piscina natural de Palmilla, un banco de arena en medio del mar, de aguas poco profundas y tonos turquesa resetea hasta al más apático de los viajeros.

También se puede visitar Mano Juan, el único pueblo habitado de la isla, antes de explorar la premiada Canto de Playa de kilómetro y medio de largo.

Isla Saona es uno de los destinos más visitados en el extremo sureste del país por dominicanos y extranjeros. Por ()
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¿Cuánto cuesta llegar a Saona?

Si se parte desde Bayahíbe, el cruce marítimo suele moverse en estos rangos:

  • Lancha rápida (ida y vuelta): entre 25 y 50 dólares (USD)
  •  Catamarán: entre 30 y 60 USD con música, animación, comida y bebida.
  • Los precios varían según temporada, tipo de embarcación y negociación directa.

Conoce Bayahíbe y La Romana

Atardecer en playa Dominicus, La Romana. Por (Daniela Pujols)
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El coordinador general del Rally El Pinar, César Pujols, resumió la pasada edición como un viaje que conectó la Cordillera Central con la costa este, "integrando montaña, campo y mar en una sola experiencia que fortaleció la unión familiar y el sentido de comunidad".

Luego de disfrutar de Isla Saona, el siguiente día queda listo para conocer más de los pueblos. Anota esto en tu lista:

  • Cueva de Chicho

Un cenote subterráneo de aguas cristalinas ubicado en el Parque Nacional Cotubanamá, muy cerca de Bayahíbe, considerado uno de los tesoros naturales y arqueológicos más importantes de la región.

  • Cueva Padre Nuestro

Es el punto central del Sendero Ecológico y Arqueológico Padre Nuestro, ubicado en el referido parque natural.

  • Playa Dominicus

Una de las playas más famosas y hermosas de la zona este, con un atardecer espectacular para llenar el celular de fotografías

  • Corazón de Bayahíbe

Otra joya natural. Un manantial de agua dulce (cenote abierto) que tiene una forma de corazón.

  • Isla Catalina

 De unos 9 kilómetros cuadrados y cerca de las costas de La Romana, es otra belleza natural que disfrutan los amantes del snorkel y el buceo debido a la claridad de sus aguas y sus arrecifes de coral.

 Los parques temáticos también están presentes para darle un descanso al rututeo. Estos son Conquista Park y Tropical Paraíso para toda la familia.

La salida al este del país puede convertirse en un viaje para recordar... y repetir.

Apasionada por el arte, la cultura, el turismo y la radio. Escribe para la sección Revista de Diario Libre. Egresada de Comunicación Social por la UASD y del Máster en Comunicación e Identidad Corporativa por la UNIR.