Charlotte Rampling: 80 años de feroz independencia y rebeldía

Antes y ahora, Rampling continúa siendo una de las actrices más modernas y arriesgadas

Charlotte Rampling cumplió 80 años el 5 de febrero. (EFE/EPA/ETTORE FERRARI)

A sus 80 años, la actriz británica Charlotte Rampling mantiene intactos su magnetismo enigmático y valentía para desafiar los tabúes artísticos y sexuales de cada época, fiel a su "feroz independencia".

Su trabajo más reciente, 'Father Mother Sister Brother', dirigida por Jim Jarmusch —figura esencial del cine independiente—, conquistó en 2025 el León de Oro al mejor filme en el 82º Festival de Venecia.

En esta tragicomedia de tono poético y humor singular sobre las relaciones familiares, Rampling interpreta a una madre que celebra su cita anual con sus hijas, encarnadas por Cate Blanchett y Vicky Krieps.

Unos comienzos brillantes

Nacida en el apacible pueblo de Sturmer (Essex, Reino Unido), Tessa Charlotte, su verdadero nombre, debutó en 1965 con Richard Lester en 'El Knack… y cómo conseguirlo', una comedia símbolo de la liberación sexual y los cambios sociales de los 60.

Rodada en blanco y negro en plena era del color, la cinta se alzó con la Palma de Oro en Cannes.

“En los 60 y 70 rompimos muchos tabúes”, recuerda la actriz en una reciente entrevista con EFE, “porque éramos jóvenes después de la guerra y había que mover las cosas”.

La fama mundial llegó con 'El portero de noche (1974)', de Liliana Cavani, un filme polémico que narraba la relación sadomasoquista entre una superviviente de un campo de concentración y su antiguo carcelero nazi. “Causó un impacto enorme y aún lo hace. Eso significa que la película dijo lo que tenía que decir”, reflexiona Rampling.

Su carrera posterior consolidó ese espíritu audaz. Ha trabajado con directores como Visconti ('La caída de los dioses'), Woody Allen ('Recuerdos'), Lars von Trier ('Melancolía') y François Ozon ('Bajo la arena'), alternando proyectos de autor con títulos más comerciales como 'Orca, la ballena asesina', 'Juego de espías', 'Dune' y 'Veredicto final', este último protagonizado junto a Paul Newman.

En la década de los 90 se alejó de la actuación a causa de una depresión, de la que se atrevió a hablar en su autobiografía 'Who I Am'.

El libro aborda con honestidad sus dificultades personales, la muerte de su madre y, sobre todo, el suicidio de su hermana, dejando en un segundo plano los aspectos profesionales.

Años después, en 2015, alcanzó uno de los mayores éxitos de su carrera al obtener el Oso de Plata a la mejor actriz en el Festival de Berlín y su primera nominación al Óscar por '45 años', dirigida por Andrew Haigh. 

En la película interpreta a una mujer casi silenciosa: “Siempre supe que tenía el poder de hacerlo así”, confesó sobre esa capacidad de expresar sin apenas palabras, como ya había demostrado en 'Bajo la arena', dirigida por el francés François Ozon en 2000. 

Entre sus numerosos galardones figuran también el César de Honor (2001), la Legión de Honor de Francia (2002), el Premio de Honor del Cine Europeo (2015), la Espiga de Honor de la Seminci (2023) y la Copa Volpi a la mejor actriz en Venecia por “Hannah” (2017).

Su feroz independencia

 Admirada por su versatilidad, elegancia y compromiso artístico, Charlotte Rampling ha manifestado en distintas ocasiones su visión sobre la independencia personal y profesional: “Siempre he querido ser ferozmente independiente”.

“Quise, por encima de todo, ser independiente de manera que todo lo que surgiera de mi vida saliera de la fuente de mí misma y luego disfrutarlo”, agregó.

En el contexto del movimiento #MeToo comentó que nunca pensó en tener un hombre que le dijera qué hacer, "nunca me pasó, probablemente me tenían miedo, pero es que yo no estaba ahí para eso, no quería necesitar a nadie”. 

La actriz tuvo dos matrimonios: con su agente artístico, el neozelandés Bryan Southcombe, padre de su hijo Barnaby, y con el músico Jean-Michel Jarre, con quien tuvo a David. Tras el divorcio de Jarre, mantuvo una relación de 18 años con el empresario francés Jean-Noël Tassez, fallecido en 2015.

Icono de la moda

La artista británica ha reivindicado también en numerosas ocasiones la visibilidad de las mujeres mayores en la industria de la moda y, con más de 70 años, se convirtió en imagen de grandes marcas como Massimo Dutti, Loewe e Inditex.

“Hay muchas mujeres como yo, que tienen cierta edad, pero que quieren seguir siendo elegantes y formar parte del mundo activo”. 

En tono irónico, resumió su pensamiento con una frase ya legendaria: “No somos rechazadas ni desplazadas a la sección de antigüedades. Podemos ser mujeres a cualquier edad, que se ven bien con la ropa… Mejor con ropa, tengo que añadir”. 

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