Sandy Hernández: “Interpretar a Milly Quezada fue una responsabilidad que no tomé a la ligera”
La actriz protagoniza “Milly, reina del merengue” y comparte su experiencia en el esperado musical dominicano
La actriz domínico-estadounidense Sandy Hernández, radicada en Los Ángeles, protagoniza junto a Juan Carlos Pichardo la película Milly, reina del merengue, dirigida por la cineasta Leticia Tonos.
La actriz Hernández, premiada en la categoría de Mejor Talento Iberoamericano en los Premios India Catalina por su interpretación de Minerva Mirabal en la serie de Disney Roar of the Butterflies, entre otras, compartió con Diario Libre detalles de su experiencia en la película que se estrenará en las salas de cine este 16 de abril.
—¿Cómo se dio este encuentro con Leticia Tonos y la historia de Milly?
Fue un proceso muy natural dentro de la actuación. Leticia Brea, que estaba manejando el casting de la película, me escribió por Instagram: “Mira, tú tienes aptitudes para el canto”.
Y yo le dije: “¿Pero qué es lo que hay que hacer?”. Porque no me quise comprometer de inmediato. Después me mandó mis audiciones de actuación, en las que me fue súper bien y me dice: “Mira, ponte a cantar a capela esta canción de Milly”.
Y ahí empieza todo el proceso de meses de audiciones, pruebas de canto, audiciones de baile, pruebas de maquillaje y peinado, hasta que se me ofrece el papel de Milly.
— ¿El personaje histórico te llegó a marcar?
Para mí ha sido un sueño poder interpretar, o tener la oportunidad siquiera de audicionar para un rol como el de Milly. Después me entero que la película es un musical, el primero que se hace en la República Dominicana y está en manos de Leticia Tonos.
Fueron un sinnúmero de cosas que le fueron agregando valor, emoción y responsabilidad. Porque no estábamos hablando de cualquier proyecto, sino de contar la vida de Milly Quezada, un ícono dominicano y de Latinoamérica. Interpretar a la cantante fue una responsabilidad que no me tomé a la ligera.
—Juan Carlos Pichardo es un artista de múltiples facetas. ¿Cómo llevaste todo ese proceso?
No conocía personalmente a Juan Carlos Pichardo antes de la película. Tuvimos la oportunidad de tener un ensayo y una prueba de química cuando ya se nos ofreció el papel a cada uno.
Y la verdad es que hicimos un clic instantáneo. Yo admiro muchísimo a Juan Carlos. Es una persona con un talento increíble. Canta bellísimo.
Tuvo que sacar de abajo porque nos tocó bailar y hacer coreografía. Pero te lo digo con él y con todo el elenco: se armó una familia.
La misma familia que tú ves en pantalla es la familia que todavía hoy existe. Ese grupo de WhatsApp sigue activo. Cuando estoy en el país, siempre se arma un karaoke y nos juntamos.
—¿Qué pudiste ver en el interior de esa Milly Quezada ?
Me encanta que toques ese tema porque uno puede pensar en la película de Milly como una cinta que celebra la dominicanidad y el merengue, pero tiene muchas capas.
Es una película sobre migración, sacrificios y familia. Milly, como muchas familias latinas, migró a Estados Unidos en busca de una mejor vida.
Yo creo que su historia es la viva representación de los aportes positivos que los latinos pueden tener en Estados Unidos con las oportunidades correctas.
Yo me he podido identificar muchísimo con ella y con su historia. Aunque nací en Estados Unidos, me crié en la República Dominicana y me mudé a los 20 años a Nueva York a perseguir mi carrera de actuación. Eso es lo que la define: la resiliencia.
—¿Por qué ver la película?
Deben verla para seguir sintiéndose orgullosos de ser dominicanos y creer que los sueños sí se cumplen.
Porque vivir en Estados Unidos no es como lo pintan. Hay que trabajar mucho. La gente se va detrás de un sueño americano.
Y la historia de Milly es tan dominicana como estadounidense. Ella nos representa a nosotros, pero también a ese sueño.
—Milly Quezada ya vio la película. ¿Qué hablaron ustedes?
Fue muy gracioso. Milly ya la había visto porque ha estado involucrada en la película desde el día uno.
Yo la vi por primera vez con todo el mundo en la Fundación Global Democracia y Desarrollo, no me habían enseñado absolutamente nada. Y vi esa película como una espectadora más, lloré, canté y recordé muchísimas cosas.
Cuando terminó la película, que todo el mundo está en alta y esos aplausos, obviamente la prensa me agarró a mí, otro grupito a Lety y otro a Milly. A través de la noche fue que poco a poco nos pudimos ir acercando.
Cuando me acerqué súper emocionada a Milly, me puse a llorar y le pregunté: “¿Te gustó tu película?”. Ella me abrazó y me dijo: “I loved it, estuviste espectacular, la amé”. Ella está tan feliz de su historia y cómo se contó que para mí eso es todo.
—¿Qué otros proyectos ocupan tu agenda?
Regresé en febrero de Atlanta, donde he dado un paso grandísimo en mi carrera al tener la oportunidad de trabajar en una película con el director David Mamet, quien ha sido nominado al Óscar. Fue una experiencia maravillosa.
También estoy trabajando como productora en un proyecto con varias colegas que ya está en fase final de desarrollo. Se está desarrollando en Estados Unidos, pero con talento dominicano. Podría producirse tanto aquí como allá.
Me encantaría producir mi primer gran proyecto en la República Dominicana.
—En el país, la Ley de Cine ofrece oportunidades. ¿Cómo la valoras?
Tengo buena relación con DGCine. He colaborado con ellos y representado la Ley de Cine en espacios internacionales.
Siempre me encanta representar a mi país.
—La IA es un tema clave. ¿Cómo la ves en la industria?
Creo que está aquí para quedarse. Lo importante es regularla.
Debemos proteger los empleos y la imagen de los actores. En el sindicato SAG están trabajando mucho en eso.
—A nivel de oportunidades, ¿ha mejorado la representación latina en Hollywood?
Sí, ha mejorado, pero aún falta mucho.
Los latinos representan casi el 20 % de la población en Estados Unidos, pero menos del 5 % de los roles principales.
—¿Te interesa volver al teatro o llegar a Broadway?
Sí. Soy egresada de la Escuela Nacional de Arte Dramático y tengo más de 10 años sin hacer teatro.
Me encantaría volver, incluso a Broadway.